lunes, 9 de diciembre de 2013

Diversidad y Dictadura


Alumnas:

Laura Elena Moyano
Vanesa Manes


Docentes:
Claudia Vázquez Haro
Andrés Mendietta










Tema: Diversidad y dictadura

Pregunta/Problema: ¿Cómo afectó a las organizaciones del colectivo LGTBI la dictadura cívico militar y que lugar ocupó ésta dentro de la construcción de la memoria oficial?

Enfoque

En el año 2013 se cumplieron 37 años del último golpe cívico militar cuyas consecuencias hasta el día de hoy se siguen combatiendo. Nadie puede negar el carácter genocida del golpe, y así lo han demostrado los testimonios de las victimas y familiares en los numerosos juicios contra los represores que se realizan a lo largo y ancho de nuestro país. A pesar de ello, hoy sigue habiendo silencios en torno a ciertas luchas y colectivos que también sufrieron las persecución, la violencia física y simbólica, las torturas, la desaparición del terrorismo de Estado.

Al retorno de la democracia, comenzaron a emerger ciertas “memorias” en torno a qué actores y grupos sociales fueron blanco de la dictadura cívico militar. Estas memorias se consolidaron como oficiales en el espacio social generando que otras se resguardaran en los espacios privados, clandestinos, íntimos. Una de ellas fue la situación que atravesó el colectivo LGTBI que, desde la aparición del Nunca Más, fue invisibilizado, desarticulado y produjo un estancamiento de sus luchas y conquistas.


Objetivo General
Dar cuenta de las memorias del colectivo a la luz de una perspectiva de derechos humanos.

Objetivos Específicos

Indagar sobre experiencias del colectivo LGTBI

Dar a conocer las estrategias comunicacionales que utilizaban para visibilizar su lucha

Indagar en los modos de organización y militancia del colectivo antes y durante la dictadura.

Indagar qué mecanismos de disciplinamiento y represión utilizó la dictadura para con el colectivo

Averiguar qué rol tiene el testimonio de las víctimas LGTBI en los juicios contra los represores
Palabras Claves

Dictadura
Comunicación
Memoria/Memorias
Derechos Humanos
Identidad/identidades
Diversidad

HERRAMIENTAS CONCEPTUALES

Para problematizar nuestro objeto de estudio consideramos pertinente hacer hincapié en las definiciones conceptuales/teóricas desde donde nos posicionamos. En ese sentido, definimos a la dictadura del 24 de marzo de 1976 como el hecho que instauró “una forma atroz de desigualdad” en relación a los distintos sectores sociales de la sociedad Argentina1. El objetivo de la dictadura fue lograr el disciplinamiento de la sociedad civil a través de instaurar un régimen de exterminio y desaparición forzada de personas; anular las identidades políticas que no estaban en sintonía con el pensamiento hegemónico que imperaba en esos tiempos.
Para comprender la situación político social de los años setenta hay que situarse en el contexto internacional de la época. En el marco de la denominada Guerra Fría, el conflicto Este-Oeste implicaba la lucha de dos modelos de hegemonía: el socialista y capitalista que se consideraban enemigos antagónicos. Es para esta época en donde comienzan a emerger organizaciones revolucionarias que llevan el estandarte de la liberación y el cambio social. En términos de Pilar Calveiro, hacer la revolución era “tomar” el aparato del Estado para construir un proyecto que prometía ser radicalmente nuevo2. Se trataba de proyectos que prometían transformar las relaciones del espacio público y privado y construir una subjetividad diferente. En palabras de la época: se pretendía crear “un hombre nuevo”, tomando como referencia la figura del Che Guevara en el marco de la experiencia de la Revolución Cubana.
Es para esta época donde Estados Unidos impulsa la “Alianza para el Progreso” en vistas a prevenir situaciones similares a las de Cuba. El eje del Plan sostenía que donde había pobreza, había posibilidades para el comunismo, de modo que la solución era el desarrollo y la aceleración de la modernización capitalista. Con la dirigencia estadounidense, las oligarquías nacionales a través de los regimenes dictatoriales fueron la vía política para llevar a cabo esos procesos de desaparición, muerte y exclusión que, este último, se iría profundizando con los años.
Una de los rasgos característicos de la dictadura fue la prohibición y la censura3. Como modo de disciplinamiento se ahogaron las expresiones políticas, sociales y cualquier tipo de publicación o expresión que no tuviera como objetivo circular un mensaje que promoviera el miedo, la parálisis social y la rotura de los lazos sociales. Los medios de comunicación fueron pieza fundamental para la construcción y circulación del discurso oficial, y por otro lado, como dispositivos de silenciamiento de cualquier mensaje o voz opositora. Esta concepción responde a una mirada dominante y de entender a la comunicación desde una mirada empresarial y funcionalista, en post de los intereses de los grupos concentrados de poder. Así y todo, en vastos sectores de la sociedad civil seguían circulando desde la clandestinidad producciones que buscaban visibilizar lo que estaba ocurriendo y darle voz a aquellos sectores invisibilizados, perseguidos por la dictadura. Es allí donde la comunicación, como proceso de producción de sentido se vuelve terreno de disputa, entendiéndola desde la cultura como la vía para producir nuevas significaciones4.
La dictadura y la iglesia católica promovían en el orden del discurso una concepción de mundo conservadora que respondía a la moral católica, patriarcal y hegemónica. Desde esta mirada, se excluían otros discursos que no respondían al orden imperante en ese momento. Desde la mirada foucaultiana existen mecanismos de exclusión en el orden de los discursos, los cuales el autor divide entre mecanismos externos e internos5. La dictadura y la iglesia católica convalidaron una “verdad” a través de ciertos dispositivos de exclusión como la prohibición, la censura y ahogando las expresiones fundadas en la diversidad, pluralidad y la democracia. Esta voluntad de verdad, se convalidó por otros discursos desde las distintas disciplinas, en los “campos” científicos a lo que Foucault denomina el biopoder.
Post dictadura a la hora de construir las memorias en torno al pasado reciente y, en este caso, un relato frente al relato oficial; las narrativas alternativas se circunscribieron a la esfera del mundo privado, agazapadas, clandestinas. Según Elizabeth Jelin, es necesario “las aperturas políticas, los deshielos y las transiciones”6 para que otros tipos de relato adquieran un posicionamiento y visibilización en la esfera social. Para que estos relatos puedan adquirir ese lugar, es necesario la construcción de una narrativa del pasado a partir del testimonio de sus protagonistas o de victimas y afectados directos. Jelin, dice que allí radica la importancia del testimonio de las personas involucradas en el acontecimiento que se pretende recordar. Estas personas pueden influir, cambiar el sentido de la historia oficial, dan lugar a esa memoria “oculta”: pueden pedir reivincidaciones, reparaciones, etc.
Nos posicionamos dentro de la perspectiva de los derechos humanos, entendiéndolos como conquistas sociales, alcanzadas a través de la lucha en diferentes lugares del mundo y a lo largo de la historia por grupos de personas en situación de desventaja7. Los movimientos de derechos humanos durante y post dictadura fueron los precursores que llevaron adelante las luchas y reclamos por los crímenes cometidos en vistas a lograr memoria, verdad y justicia. En ese sentido, en los últimos diez años el estado ha tenido políticas progresivas para contrarrestar los años de impunidad y comenzar a promover una agenda que escape a mirar y sanar la deuda que tiene con el pasado, sino mirar qué derechos aún se violan y efectuar políticas para ello. Resulta elocuente en esta línea definir al movimiento que será nuestro objeto de estudio: LGTBI el cual es “un acrónimo de lésbico, gay, trans, bisexual e intersex que suele usarse como autodefinición de los grupos y movimientos por su condición inclusiva y crítica”8 al cual podríamos definir como un grupo desaventajado en materia de derechos y conquistas. En esa línea, se entienden como identidades socialmente constituidas (Chiriguini,55), relacionales que requieren de otro que no es lo mismo y a partir del cual se asume la diferencia. Consideremos a las identidades con un carácter dinámico, en donde las “fronteras pueden ser renovadas, 9intercambiadas, desplazadas”.




DESARROLLO
El objetivo de la dictadura fue claro: disciplinar a la sociedad. Para lograrlo fue necesario instalar un régimen de terror, exterminio y robo de bebés. Ese disciplinamiento impactó en el plano político-económico, social, cultural y simbólico de nuestro pueblo que, después de 37 años, seguimos intentando desentrañar, deconstruir.
La dictadura vino a imponer una mirada del mundo, a disciplinar nuestras subjetividades. Vino a resignificar la moral, la vida misma. Para ese entonces la lucha popular organizada estaba consolidada no sólo en nuestro país, sino en la mayoría de los países de Latinoamérica. La Revolución Cubana y el Mayo Francés fueron el contexto que dio lugar a nuevas manifestaciones que criticaban al imperialismo y la construcción de sociedad que traía consigo. En materia de género y diversidad sexual, los militares buscaron aplanar y desarticular la organización popular de este sector que comenzó a encaminar sus reclamos una década antes del golpe.
Carlos Jáuregui en el libro “La homosexualidad en la Argentina” sostiene que son más de 400 la cantidad de personas homosexuales desaparecidas por la dictadura. Según Jáuregui “el trato que recibieron fue similar al de los compañeros judíos desaparecidos, especialmente sádico y violento”. Por otro lado, la violencia y el enseñamiento se remitían a su sexualidad y genitalidad. Esa misma línea sostiene Flavio Rapisardi, militante por la diversidad, docente e investigador, quien dice que el rabino Mayher, quien formó parte de la CONADEP, sostuvo que “las torturas más cruentas y especiales fueron realizadas hacia las personas LGTBI, a discapacitados y a judíos”10
El periodista Osvaldo Bazán en entrevista al diario Página 12, sostuvo que las organizaciones guerrilleras “no supieron tampoco darse una política con respecto a los homosexuales. El ERP se horrorizaba porque los homosexuales estaban encerrados en las mismas cárceles que sus militantes. En este hecho se basa Manuel Puig para escribir El beso de la Mujer Araña”.11
En esta línea, Rapisardi afirma que los primeros movimientos surgen “dentro del partido comunista que se carteaban con los homosexuales perseguidos en Cataluña en la primera etapa”. Uno de sus reclamos era “para que reine en el pueblo el amor y la igualdad” y “vivir liberados en un país liberado”.
En cuanto a las personas trans, aun hoy después de 37 años resulta difícil determinar la cantidad de persona victimas del terrorismo de estado por la ausencia de investigación y testimonios respecto a la temática, aunque recientemente se creó el Archivo de la Memoria de la Diversidad Sexual en la Ex Esma, que permitirá comenzar a indagar y reveer lo que pasó con el colectivo.
En enero del año 2011 se realiza ante la justicia la primera declaración de una trans que fue victima del terrorismo de estado. Valeria del Mar Ramírez declaró con su nombre de género que estuvo detenida en dos ocasiones en el Pozo de Banfield, un centro ilegal de detención en la provincia de Buenos Aires. Ella y otras transexuales fueron arrestadas cuando practicaban la prostitución, profesión a la que se dedicaba por la discriminación que sufría para ser contratada en otros trabajos. “En esa época te arrestaban sólo por el hecho de ser travesti, si estabas en la ruta a la noche ejerciendo la prostitución o si estabas en la panadería comprando el pan, era lo mismo”, declaró Valeria ante la justicia.
El rol de la iglesia fue fundamental para “ordenar” los roles sociales y las identidades. Esta concepción dialoga con la construcción del discurso hegemónico, “de verdad” en términos foucaltianos y los mecanismos de exclusión necesarios para instalar esa verdad como unívoca en la sociedad. Los homosexuales, trans, intersex, eran lo “otro”, también conformaban parte de ese “enemigo” que había que erradicar porque no se acoplaba a la “moral y buenas costumbres del hombre occidental”. Por otro lado aparece el Biopoder, “la verdad científica”, biologicista para imponer un orden heterenormativo y disciplinador.
La cuestión homosexual en nuestro país se manifestó públicamente en 1968 mediante la revista "Nuestro Mundo", y con el posterior surgimiento (1971) del Frente de Liberación Homosexual (FLH), que intentó plasmar las reivindicaciones homosexuales en la sociedad de los ´70.12 Este Frente llegó a integrar diez grupos, además de Nuestro Mundo, eran Eros, Profesionales, Safo (grupo de lesbianas), Bandera Negra (anarquistas), Emanuel (cristianos) y Católicos Homosexuales Argentinos. Según Néstor Perlongher, principal referente de este grupo, en Prosa plebeya Ensayos”, durante dos años enviaron incesantemente panfletos e informes sobre la liberación gay a los periódicos porteños. Aquí aparece la comunicación como expresión de la cultura, como manifestación de un sector en vistas a visibilizar sus reclamos. “Amar y vivir libremente en un país liberado” eran las consignas de la época que se oponían al discurso hegemónico dictatorial que imperaba desde el Onganiato, el cual buscaba disciplinar la conducta y los cuerpos.
Según Rapisardi, las intervenciones “eran con grafitis en espacios públicos y el boca a boca era la estrategia comunicacional. Los lugares de encuentro eran las teteras donde tenían sexo en las estaciones de trenes”13. La comunicación resulta terreno de disputa de sentidos y un marco de resistencia contra-hegemónica bajo ese contexto.
Sería relevante enfatizar en cómo se ha construido y se construye la memoria de este grupo. Jelin permite echar luz sobre cómo se constituyó la memoria del colectivo LGTBI. Frente al relato oficial, sostiene Jelin, las narrativas alternativas se circunscriben a la esfera del mundo privado, agazapadas, clandestinas. En ese sentido y, atendiendo a lo expuesto por Carlos Jáuregui, el relato oficial de la CONADEP plasmado en el libro "Nunca Más”, silenció e invisibilizó el trato que sufrieron las personas LGTBI por presiones del ala católica de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). De este modo quedó relegada, silenciada una parte de la historia, una porción de ella y sus protagonistas. Respecto a ello, Adelina Alaye, madre fundadora y miembro de la APDH a partir de 1977, reafirma la presencia de la iglesia católica dentro de la institución y señalando a Emilio Mignone y Adolfo Pérez Esquivel como precursores de este silenciamiento14
Claudia Vázquez Haro retoma en el texto “Historia de la desmemoria” el testimonio de Marlene Wayar, directora de “El teje”, primer periódico trans de la Argentina, donde también resalta esta invisibilización y como” se borró de un plumazo, se desconoció la existencia de gays, lesbianas y trans en la ultima dictadura cívico militar”15.
Resulta ejemplificador la aparición del testimonio, de entender al relato de los protagonistas como puerta hacia la verdad. En términos de Jelin “es necesario la construcción de una narrativa del pasado a partir del testimonio de sus protagonistas o de victimas y afectados directos”. Esta aparición de otros relatos, genera disputas y debates en el espacio público en torno a “qué se debe recordar” y “cómo se debe recordar”. Dematti de Alaye, sostiene que durante la dictadura e incluso al retorno de la democracia “no se hablaba del tema” y que de hecho sigue siendo un tema tabú dentro de las madres. Post dictadura “se buscó instalar lo que había pasado, que se había producido un genocidio”, en relación al accionar de los organismos de derechos humanos. “Buscábamos a nuestros hijos, necesitábamos que la sociedad conociera el rol que habían tenido los militares y sus consecuencias”. Para Adelina, la memoria que se construyó pretendía recordar a los hijos, el compromiso social que imperaba en esa época y dar cuenta del horror que se había cometido. “Con los años y en los diferentes contextos, se van desandando otras miradas, otras aristas. Hasta hace poco no se remarcaba la identidad política de los militantes y a las organizaciones a las cuales pertenecían. Hoy eso ha cambiado”.

CONCLUSIÓN

Mirando la historia del movimiento LGTBI resulta relevante remarcar el rol preponderante que han tenido los homosexuales para encarar las luchas y reivindicación de derechos tanto en dictadura como posteriormente. La dictadura desarticuló los avances hasta el momento y generó un retroceso dentro del movimiento LGTBI en materia de derechos.
Podemos afirmar la construcción de un discurso, de una memoria que invisibilizó a la comunidad LGTBI durante la dictadura. No sólo por una mirada hegemónica, heteronormativa y disciplanadora imperante por parte de la dictadura, sino que también por una ausencia de acompañamiento de los organismos de derechos humanos que, como emprendedores de memoria, construyeron un relato sin remarcar que la orientación sexual y de género, también fue blanco para la dictadura. En ese sentido, consideramos fundamental los avances en materia de derechos humanos que atraviesa nuestro país con la sanción de leyes inclusivas y vanguardistas en el mundo, como lo son la Ley de Identidad de Género y Ley del Matrimonio Igualitario. Se tratan de históricas luchas del movimiento LGTBI que hoy se hacen tangibles en el plano jurídico. Estas leyes, sobre todo la ley de identidad de género, son fundamentales para que las personas trans puedan acercarse a la justicia con su nombre de género. Que el estado que reprimió, torturó y desapareció, hoy reconozca y busque empoderar a los sectores vulnerados en nuestra sociedad. Tal vez este sea el camino que empezamos a transitar para reescribir la historia y construir una memoria inclusiva para todos y todas.

FUNDAMENTACIÓN DE LA PROPUESTA COMUNICACIONAL

En cuanto a la elección del producto comunicacional, decidimos crear una página en Facebook. Previo a ello, realizamos un diagnóstico entre nuestro circulo de conocidos/amigos/compañeros en vistas a poder detectar el conocimiento o no que se tenía sobre la temática trabajada. Concluimos en que son escasas las nociones sobre el tema diversidad y dictadura e, incluso personas vinculadas a la militancia en derechos humanos, desconocían sobre datos e información central sobre el colectivo. Teniendo en cuenta a la comunicación como un proceso de producción social de sentidos, los cuales se revierten, resignifican y son factibles de modificar en la circulación de un mensaje; nos propusimos elaborar la página en vistas a aportar una mirada sobre la temática. A construir un discurso desde la perspectiva en derechos humanos en vistas a problematizar y visibilizar los efectos de la dictadura para con el colectivo LGTBI.

¿Por qué Facebook?

Consideramos al Facebook como una herramienta comunicacional que permite acceder de forma gratuita e instantánea a la información, considerándola a esta última como un bien social de todas y todos desde una concepción universalista.
Por ello nos parecía importante que se trate de una plataforma que tenga fácil acceso, no solo para ingresar sino también en vistas a tener repercusión de forma instantánea y poder tener alcance a mayor cantidad de gente. Hoy en día, el facebook es una de las herramientas más utilizadas por los ciudadanos, lo cual nos pareció aspecto fundamental para decidir crear la página. Este medio nos permite actuar de forma más interpelativa que Twitter y los Blogs. El Facebook permite no salir de la red, es decir, el usuario accede a esa información sin tener que salirse del vínculo. En cambio para acceder a un blog, por ejemplo, el usuario debe hacer un click y salirse de la plataforma para poder acceder. En la era de la inmediatez e instantaneidad, nos parecía propicio utilizar al Facebook para difundir la temática.

Criterios
La página recupera aspectos centrales del trabajo realizado con el objetico de lograr su difusión. Por otro lado, utilizamos estrategias interpelativas como el “¿sabías qué?” en relación a un dato relevante y con el objetivo de remarcarlo. Asimismo, la página comparte y difunde información de otros organismos, movimientos que trabajen sobre la temática de derechos humanos y diversidad. Las imágenes son fundamentales para acompañar y contextualizar los textos que proponemos. Estas no solo están vinculadas con el pasado, sino que también pretendemos fomentar la relación entre el pasado y el presente, y como esa memoria hoy nos interpela para llevar adelante acciones transformadoras e inclusivas.



BIBLIOGRAFÍA

-Barbero, Jesús Martín, “De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y Hegemonía”.Ediciones G.Gilli,Barcelona,1987

-Chiriguini, María Cristina.”Identidades socialmente construidas”.

-Foucault, Michel. “El orden del discurso”. Fabula Tuaquets Editores, Barcelona, 1987.

-Guía “Comunicar en Diversidad”. Facultad de Periodismo y Comunicación Social. UNLP.

-Jelin, Elizabeth. “De qué hablamos cuando hablamos de memoria”. Cap “Las luchas políticas por la memoria”. Madrid, siglo XXI,2001

-Manual de derechos humanos. Cap 1 “Promesa y actualidad de los derechos humanos”.

-“Pensar la dictadura: terrorismo de estado en la Argentina. Preguntas, respuestas y propuestas para su enseñanza”. Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación. Junio 2010

-Svampa, Maristella. “El golpe inauguró una forma atroz de desigualdad”. Revista Ñ. Marzo 2006

Vásquez Haro, Claudia, ”Historia de la desmemoria”. Facultad de Periodismo y Comunicación Social.

ANEXOS

-Entrevista a Flavio Rapisardi.

-Entrevista a Adelina Alaye




Entrevista a Flavio Raspisardi

Militante por la diversidad. Docente e investigador de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.

¿Cuáles son los orígenes del movimiento LGTBI en nuestro país?

En 1967 comenzó en la ciudad de Gerli el movimiento “Nuestro Mundo”, el cual estaba conformado por homosexuales de distintas ciudades, había de Avellaneda, La Plata, Caballito, luego se uniría a ellos el grupo “Safo” de lesbianas, el grupo” Bandera Negra” de homosexuales anarquistas y el grupo “Profesionales” quienes se unen conformando finalmente el Frente de Liberación Homosexual.
En si los grupos LGTBI surgen en el año 2000, que son grupos más relacionados a la izquierda Troskista, y en la actualidad hay grupos en sectores del peronismo y del radicalismo.

¿En qué contexto surgen? ¿Cuáles eran sus primeros reclamos?

Surgen dentro del partido comunista que se carteaban con los homosexuales perseguidos en Cataluña en la primera etapa. Durante la segunda etapa cuando se conforma el FLH uno de sus reclamos era “para que reine en el pueblo el amor y la igualdad” y “vivir liberados en un país liberado”. La aparición pública de este movimiento fue en la revista “Así” en el año 1973.

¿Cómo afectó la dictadura cívico militar a estas organizaciones?

La organización se disuelve en 1975, para pasar a la clandestinidad por amenazas de la TripleA. Al no haber una organización conformada, solo se tienen testimonios orales o a través de la memoria de lxs afectadxs, el colectivo homosexual sufrió una fuerte represión policial no a través de la luz penal si no a través de los códigos contravencionales, particularmente el 2H y el 2F uno trata sobre la incitación carnal en la vía pública y el otro es el de vestir ropas del sexo opuesto.
El rabino Mayher, que formó parte de la CONADEP dijo, que las torturas más cruentas y especiales fueron realizadas hacia las personas LGTBI, a discapacitados, judíos esas torturas no fueron especificadas ya que no hay informes sobre ello.

¿Qué estrategias de comunicación/prácticas utilizaban para visibilizarse en el espacio público?

Básicamente las intervenciones eran con grafitis en espacios públicos y el boca a boca era la estrategia comunicacional. Los lugares de encuentro eran las teteras donde tenían sexo en las estaciones de trenes. En 1979 Raffaela Carra hizo un recital en Córdoba. La artista era considerada un icono para la comunidad gay por lo que se convocaron concentrándose en gran cantidad y donde fueron reprimidos.

Entrevista a Adelina Dematti de Alaye. Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

¿Durante la dictadura, las madres y familiares hablaban sobre la identidad de género y sexual de los desaparecidos?

Mirá, no se hablaba para nada en ese momento. Estaba oculto y tapado. Hoy creo que ha cambiado mucho la situación pero igual se sigue sin asumir, por lo menos dentro del grupo de las madres. Nosotras buscábamos instalar lo que había pasado, que se había producido un genocidio. Buscábamos a nuestros hijos, necesitábamos que la sociedad conociera el rol que habían tenido los militares y sus consecuencias. Creo que los homosexuales, lesbianas, etc estaban dentro de un grupo más general, no se hacia la distinción específica. Ni en dictadura ni cuando se recuperó la democracia. Si todo esto se manifestaba o se decía, en el único lugar era en la Liga por los derechos del hombre con la comisión de familiares. Es muy probable porque era un grupo diferente, con fuerte actividad política. El grupo ese siempre se diferenció al punto que un día Hebe cortó con todo.

-Vos formaste parte de la APDH nacional casi desde el comienzo. Carlos Jaúregui en el libro “La homosexualidad en la Argentina” sostiene que cuando se editó el “Nunca Más” no se incluyeron las denuncias de personas homosexuales, lesbianas trans. Esto se debió a las presiones por parte del ala más conservadora de la APDH y su relación con la iglesia católica. ¿Qué pensás al respecto?

Mignone, claramente. Mignone y Pérez Esquivel. Yo creo que Pérez Esquivel estuvo en esa posición. La asamblea tenía una fuerte impronta con el ala radical, Alfonsín y Fernández Meijide eran los que más acarreaban, llevando listas y dando los primeros pasos. Pero la iglesia también tenía su pie, con el cura Enzo Gustosi que era de los más militantes. Por él es que ingreso a la asamblea, que me acerco a las reuniones. Pero había de todo, y respecto a la iglesia posiciones encontradas.

¿Qué opinás del contexto actual?.¿Crees que es necesario que se visibilice lo que le pasó al colectivo?

Yo creo que hoy esas cosas tienen que salir a la luz, con los avances que hemos tenido, por ejemplo, el homenaje que se hizo en la Ex Esma. Son necesarios. Con los años y en los diferentes contextos, se van desandando otras miradas, otras aristas. Hasta hace poco no se remarcaba la identidad política de los militantes y a las organizaciones a las cuales pertenecían. Hoy eso ha cambiado.


1 Svampa, Maristella, “El golpe inauguró una forma atroz de desigualdad”.Revista Ñ. Marzo 2006
2 “Pensar la dictadura: terrorismo de estado en la Argentina. Preguntas, respuestas y propuestas para su enseñanza”. Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación. Junio 2010.
3 Idem 2
4 Barbero, Jesús Martín, “De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y Hegemonía”.
5 Foucault, Michel “El orden del discurso”. Fabula Tuaquets Editores.
6 Jelin, Elizabeth, “Las luchas políticas por la memoria”.
7 Manual de derechos humanos. Cap 1 “Promesa y actualidad de los derechos humanos”.

8Guía Comunicar en Diversidad. Facultad de Periodismo y Comunicación Social. UNLP.
9 Chiriguini, María Cristina.”Identidades socialmente construidas”
10 Entrevista a Flavio Rapisardi. Anexo
13 Entrevista a Flavio Rapisardi. Anexo.
14 Entrevista a Adelina Dematti de Alaye.Anexo.
15 Vásquez Haro, Claudia,”Historia de la desmemoria”. Facultad de Periodismo y Comunicación Social.

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