domingo, 8 de diciembre de 2013

Identidad de género


Comunicación y Derechos Humanos
Trabajo Final Análisis de discurso: caso Luana
2013


Armenti, Sol 14972/6
Irigaray, Mariana 18098/4
Nazarre, Rosalina 18827/4
Velazquez, Priscila 16455/6

Profesora: Claudia Vasquez Haro




Tema: ¿Cómo los medios gráficos construyen sus discursos acerca de la identidad de género en menores de edad?

Problema: Análisis de la construcción social de sentido acerca de la identidad de género en menores de edad a partir del caso Luana en los medios gráficos en Argentina
Enfoque: Niñez y adolescencia.


La categoría del sexo es la categoría política
que crea a la sociedad como heterosexual”
Monique Wittig
¿Qué vamos a investigar?
Decidimos trabajar con el caso de Luana, porque éste ha marcado un precedente y ha sentado jurisprudencia en torno al tema de identidad de género en menores de edad.
Consideramos, que éste campo de la minoridad no ha sido explorado en su totalidad desde el punto de vista académico y tampoco desde el punto de vista legal (ya que la ley de identidad de género basa sus artículos en personas mayores de 18 años y niños de más de 14).
A través de la noticia que circuló en los últimos días, por los medios masivos de comunicación, tanto nacionales como locales, intentaremos desandar el discurso implícito que encierran las mismas para dar cuenta de si parten de pensar la temática desde un lugar de estigma con postulados ‘biologicistas’, patriarcales y hegemónicos o más bien están alejados de ésta postura y lo que se proponen es otra cosa.
Como planteara Foucault, “Es innegable que el discurso científico formulado sobre el sexo en el sig. XIX, estuvo atravesado por cegueras sistemáticas: negación a ver y oír”1, “(…) lo importante, no es que los médicos se taparan ojos y oídos, ni que se equivocaran, sino, en primer lugar que se construyera en torno al sexo y a propósito del mismo un inmenso aparato destinado a producir, sin perjuicio de enmascararla en último término, la verdad. Lo importante es que el sexo no haya sido únicamente una cuestión de sensación y
1 Historia de la sexualidad. La voluntad del saber. Pág. 55

 
de placer, de ley o de interdicción, sino también de verdad y de falsedad; (…) en suma, que el sexo haya sido constituido como una apuesta en el juego de la verdad (…)”1
Cuando Foucault habla de la ‘sexualidad’ toma distancia respecto de ella, analiza el contexto histórico y práctico al que está asociada. Y dice que el propio término de ‘sexualidad’ apareció tardíamente a principios del sig. XIX. Se trata de un hecho que no hay que subestimar ni sobre interpretar. Señala algo más que un cambio de vocabulario y expresa que “(…) se ha reconocido el uso de la palabra en relación con otros fenómenos: el desarrollo de campos de conocimientos diversos (que cubren tanto los mecanismos biológicos de la reproducción como las variantes individuales o sociales del comportamiento); el establecimiento de un conjunto de reglas y normas, en parte tradicionales, en parte nuevas, que se apoyan en instituciones religiosas, judiciales, pedagógicas, médicas; cambios también en las maneras en que los individuos se ven llevados a dar sentido y valor a su conducta, a sus deberes, a sus placeres, a sus sentimientos y sensaciones, a sus sueños”. Lo que el autor quiere explicar es que se trata de ver cómo en las sociedades occidentales modernas se había ido conformando una ‘experiencia’ por la que los individuos iban reconociéndose como sujetos de una ‘sexualidad’, abierta a dominios de conocimiento muy diversos y articulada con un sistema de reglas y de restricciones. Entendiendo por experiencia la correlación, dentro de una cultura, entre campos de saber, tipos de normatividad y formas de subjetividad; y agrega, “(…) hablar de la sexualidad como de una experiencia históricamente singular suponía también que pudiéramos disponer de instrumentos susceptibles de analizar (según su carácter y su correlación) los 3 ejes que la constituyen: la formación de los saberes que a ella se refieren, los sistemas de poder que regulan su práctica y las formas según las cuales los individuos pueden y deben reconocerse como sujetos de esa sexualidad (…) la noción de deseo o la de sujeto deseante constituía pues, si no una teoría, al menos un tema teórico generalmente aceptado (…) esa misma que parecía haber sido legado, en los sig. XIX y XX, de una larga tradición cristiana”.
En cuanto al deseo y al sujeto deseante, es preciso analizar las prácticas mediante las cuales los individuos se vieron llevados a prestar atención a ellos mismos, a descubrirse, a reconocerse y declararse como sujetos de deseo, haciendo jugar entre unos y otros una determinada relación que les permite descubrir en el deseo la verdad de su ser.
Como comunicadoras sociales, partimos de entender el mundo a través de conceptos que den explicación a determinados fenómenos que se dan en la práctica de los sujetos. Sujetos que como parte de un colectivo producen y re significan esas prácticas y aportan diferentes miradas las cuales están atravesadas por un contexto, por una cultura, por procesos sociales y políticos. Desde éste lugar, es que vamos a estar observando cómo es la construcción de sentido en éste caso específico.
Un tema clave a desarrollar a lo largo de nuestro trabajo es la identidad.
La planteamos como un lugar de lucha por el sentido, como espacio en donde las personas se nombran a sí mismas. Entendemos la cuestión identitaria como una construcción libre de cada uno asociada a vivencias, experiencias, sentimientos y prácticas alejados de categorías cerradas que pretenden nombrarla.
La cultura occidental está profundamente comprometida con la idea de que hay solamente dos sexos. Incluso el lenguaje se rehúsa a otras posibilidades (…) A decir verdad, iré más lejos en mi argumentación: diré que el sexo es un continuo vasto e infinitamente maleable que desafía los límites de incluso cinco categorías” 2
Así mismo Simon de Beauvoir, en su libro ‘El segundo sexo’, sostiene que ser mujer no es una combinación cerrada o determinada por lo biológico sino más bien que es una construcción cultural histórica.3
Sobre estas cuestiones, Claudia Vasquez Haro nos propone pensar el problema de legitimar categorías cerradas como Hombre/Mujer, femenino/masculino; ante esto, “una identidad queda finalmente cancelada, no existe lo travesti o trans”4
Otro tema, por el cual atravesaremos el análisis será el del concepto de derechos humanos porque entendemos que es una herramienta fundamental que nos ayudará a desarrollar el caso de ‘Lulú’ dado que a partir del reconocimiento de uno de sus derechos principales que es el derecho a la identidad es que se enmarca su lucha y la de su familia.
Derechos Humanos comprendidos como “aquellas libertades y derechos básicos que tienen las personas, sin distinción de ningún tipo (…) por el sólo hecho de ser tales, es decir, por su condición humana”5
A partir de esta mirada, trataremos de explorar el/los discursos que aparecen en los medios gráficos seleccionados para poder reflexionar sobre el lugar que ocupa éste tema y cómo está siendo retomado.
Entendemos, que es importante poder hacer un pequeño aporte desde el campo de la comunicación sobre todo desde el espacio en que nosotras estamos abordando la temática, es decir, tratando de aportar nuevos sentidos que no estén relacionados con esos postulados de los que hablábamos: patriarcales, hegemónicos, heteronormativos, estigmatizantes; sobre todo porque es preciso considerar que estamos en un contexto propicio para hacerlo dado la multiplicidad de actores que han aparecido en escena trayendo consigo sus luchas y reclamos basados especialmente en el campo de los derechos humanos (la más destacable es la lucha por lo que hoy ya es la ley de identidad de género).


Origen y fundamentación del problema
El caso ‘Lulú’, es el de una nena de 6 años, convertido en el primer caso en el mundo de acceso a un documento de identidad femenino con un simple trámite administrativo sin necesidad de recurrir a la justicia.
La lucha de la familia comenzó en 2012, cuando su madre Gabriela inició los trámites para la modificación de los documentos. Según contó la mujer a los medios, si bien ella dio a luz a una pareja de mellizos, ambos varones, cuando uno de ellos empezó a hablar decía que era “una princesa” y se manifestaba como niña. Con el apoyo de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) la familia logró que se aplique la Ley de Identidad de Género, que estipula que puede aprobarse la modificación de identidad de menores de 14 años con consentimiento de los padres, un abogado que los represente y la menor implicada.6
Esto sin dudas, marca un hito dado que no se conocen casos similares de niños que se asuman trans -a una corta edad- en la Argentina.
En mayo de 2012, ha sido sancionada una ley de identidad de género bajo el número 26743, en donde la misma, reconoce que personas travestis, transexuales y transgéneros puedan acceder a inscribirse en su documento nacional con un nombre y sexo a elección. En éste marco es que se puede contemplar el caso de Lulú dado que sus derechos están reconocidos y avalados legalmente cosa que no sucede en otras partes del mundo.
Como mencionara la Antropóloga Josefina Fernández que, “la norma es movilizadora y tendrá un impacto en la institución familiar. Viene a desorganizar el ‘orden’, a romper muchos argumentos y a modificar la perspectiva de la Justicia sobre este tema”.
La democracia se funda en la igualdad de derechos y en el respeto a la diversidad. Reconocer las identidades trans es una garantía de democracia, “el derecho a ser quien uno es”, señala Alba Rueda, responsable del Área Trans en la organización 100% Diversidad y Derechos y empleada del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Y esto vale para las personas trans –que no entran en el molde tradicional de varón o mujer- pero también para cualquier forma de diversidad: racial, religiosa, sexual.
La Argentina, es pionera en América latina en esta certificación de ciudadanía para quienes no tenían derecho a un nombre. Como apunta el psicólogo Alejandro Viedma, referente en temas de diversidad sexual: “Uno no puede meterse u oponerse a lo más propio y singular del ser humano: su identidad”. Esto ocurrió hasta ahora, casi 20 años después de que la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros (Attta), se embanderara detrás de esa lucha por las invisibilizadas de la democracia, aquellas que, bajo la figura del “travestismo”, debían soportar la cárcel sólo por salir a la calle vestidas con ropas opuestas al sexo asignado al nacer.
La lucha y resistencia (de años) por más derechos en materia de diversidad sexual –y aquí también cabe mencionar la ley de matrimonio igualitario- empieza a mostrar sus frutos. La ley de identidad de género que rige desde 2012 está entre las más progresistas del mundo. 7


Objetivos
  • Identificar la línea editorial de los medios seleccionados para entender desde qué lugar construyen el sentido en torno a la noticia y si demuestran estar en sintonía con la defensa a los derechos humanos o tienen una postura contraria;
  • Detectar marcas en el discurso que permitan dar cuenta de continuidades o rupturas acerca de los estigmas que giran en torno al tema de la identidad
  • Relevar el concepto de identidad que manejan;
  • Analizar los corpus seleccionados partiendo de lo anteriormente visto;
  • Determinar si a través del discurso reproducen sentidos hegemónicos o producen otra construcción discursiva respecto al tema.


Análisis del corpus
El presente trabajo, tiene por objeto la delimitación de las diferencias estilísticas en el tratamiento discursivo de clases de textos que un segmento de la sociedad, el vinculado directa o indirectamente con los medios masivos, denomina géneros periodísticos y la descripción del lugar de los mismos en los textos que los actualizan, es decir, los que circulan masivamente con el nombre de “diarios”.
El objetivo específico de este documento consistió en observar cómo los medios seleccionados, que en este caso fueron los diarios: La Nación, Página/12, Perfil y La Voz comunican la noticia sobre el "caso Luana".
La selección de estos medios, tiene que ver con poder analizar diarios de tirada nacional y de diferentes editoriales para poder rastrear marcas en el discurso que nos sirvan para concluir la postura de los mismos a la hora de abordar este tema específico y como ejemplo en relación a la posición que adoptan en lo que a derechos humanos respecta.
A su vez, la elección de medios gráficos corresponde porque el corpus escrito nos permite manipular la información que estos hacen circular, entendiendo que son uno de los medios masivos más consumidos hoy en día en el país y ello hace que sean leídos, significados y resignificados por todos los públicos por tanto son bastos formadores de opinión. El aporte de nuestro trabajo será desandar sus discursos implícitos, en una trama compleja.
Michel Foucault nos alcanza herramientas para entender esta cuestión en profundidad así es que “ la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida por cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar sus poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad”8
Entrando en el terreno específico de los diarios seleccionados, se debe tener en cuenta qué criterios utilizan los mismos para definir sus contenidos, y de esta manera poder encontrar los contratos de lectura ofrecidos por los distintos periódicos.
Con esto queremos decir, que se intentarán rastrear las diferencias y coincidencias en el tratamiento de determinados sucesos, como lo fue el devenir en el caso Luana para la obtención de su DNI, para así poder distinguir los contratos de lectura propuestos y también poder describir sus aspectos.
Como punto de partida, Eliseo Verón plantea dos lecturas posibles en cuanto al análisis del discurso: una vinculada al proceso de producción de éste; y otra de la recepción del mismo.
Verón afirma “(…) un discurso, cualquiera que fuere su naturaleza o tipo, no refleja nada; él es sólo punto de pasaje del sentido. Los “objetos” que interesan al análisis de los discursos no están, en resumen, “en” los discursos; tampoco están “fuera” de ellos, en alguna parte de la “realidad social objetiva”. Son sistemas de relaciones: sistemas de relaciones que todo producto significante mantiene con sus condiciones de generación por una parte, y con sus efectos por la otra. (…)”
Para efectuar el trabajo de manera ordenada, vamos a ir presentando las notas de los periódicos seleccionados por orden de aparición cronológica y al finalizar el análisis de cada una en especial haremos las conclusiones pertinentes al caso que den cuenta desde dónde habla cada medio.
La noticia seleccionada del diario La Nación del día 25 de septiembre de 2013, pertenece a la sección Sociedad9, y la publicación no está firmada por ningún periodista.
Para desandar un poco la historia de este medio, podemos decir que el diario La Nación es un diario matutino de Argentina, editado en la ciudad de Buenos Aires. Fue fundado por el presidente Bartolomé Mitre (1821-1906) y su primer ejemplar se publicó el 4 de enero de 187010.
Se podría decir que es el “histórico diario de la oligarquía terrateniente de la Argentina”. Fue siempre el más leído por las clases dominantes, los dueños de las tierras y representantes de los negocios extranjeros y las multinacionales, y es por todo ello que se podría nombrar conservador. Este diario junto con Clarín y La Razón y con la complicidad del gobierno de facto de Videla, se quedaron con la empresa Papel Prensa en maniobras comerciales fraudulentas, sospechadas de todo tipo de ilícitos. Desde ese momento ambos periódicos crecieron de manera exponencial convirtiéndose en poco tiempo en los dos diarios más vendidos e importantes del país.
La noticia seleccionada se titula Luana, la primera nena trans que podría tener nuevo DNI con su nombre femenino” y ya visibiliza la manera de presentar la noticia y el tratamiento que se le va a dar. Podemos decir que en el uso de los tiempos verbales logramos reconocer que “podrían” es un verbo en condicional simple (del modo indicativo) y sirve para expresar, normalmente, una condición en la que la oración tendría dos partes: la proposición principal de hipótesis y la segunda subordinada del premio o beneficio.
Luego narra que “nació con genitales masculinos pero desde poco más del año pidió que la llamaran como una nena; hoy tiene seis años y su mamá pide la rectificación de la partida de nacimiento”. Se realiza un devenir en la historia de Luana y su familia, y la lucha por el reconocimiento de su identidad de género. Todo esto sostenido sólo por una cita directa de su madre “A los cuatro años eligió un nombre femenino y pidió que la llamáramos así. Nos dijo que si no le decíamos así no nos iba a contestar” y luego un link que remite al diario Página 12 en donde sí se cuenta con detalles la historia de Lulú, desarrollando la temática de manera más exhaustiva y abordándola desde la inclusión testimonial de personas allegadas a la niña, para de esa manera dar fe de la veracidad de lo que se está diciendo.
Aquí es importante definir claramente qué entendemos por género.
Existe un consenso en considerar al género una construcción social. "La variación de los comportamientos sociales está más allá de las diferencias biológicas, porque entre los seres humanos hasta la satisfacción de las necesidades más elementales –alimentación, vivienda, vestuario, etc. – de la sobrevivencia están determinadas por construcciones sociales"11.
Género se refiere a la construcción social de la identidad sexual, construcción que asigna a las personas diferentes roles, derechos y oportunidades de acuerdo a su sexo. Mientras que el sexo se refiere a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres.
Podemos notar que este medio hace referencia a Lulú como “la nena trans”, “lleva ropas femeninas” y “es tratada como una nena más” denotando que Luana seguirá siendo varón o trans y que sólo portará un DNI con nombre de mujer.
Luego se hace referencia a la intervención de un grupo interdisciplinario (compuesto por psicólogos y psiquiatras) que acompaña a la familia, podemos citar los ejemplos No fue fácil este proceso sino que estuvo acompañado del equipo interdisciplinario que atiende a la chica y su familia, que encabeza la psicóloga Valeria Pavan” y “El médico psiquiatra Adrián Helien (…) manifestó su satisfacción ante la posibilidad de que Luana tenga su DNI”, claramente pensando la temática desde un lugar biologicista, dándole un carácter académico más especializado.
Foucault desarrolla que el biopoder es la creación de disciplinas científicas como micro políticas que refuerzan un discurso hegemónico para el control y vigilancia de la natalidad. Estos en función de la sexualidad operan como dispositivo de poder y disciplinamiento de los cuerpos, las identidades y las sexualidades.12
Entendemos que por parte del medio hay un tratamiento tendencioso de los acontecimientos, ya que son conocidas las vinculaciones de este medio con líneas políticas o compromisos con algunos grupos de tipo económico. Como explicita Rossana Reguillo “con absoluta impunidad, los medios erigen héroes y antihéroes, construyen estigmas sobre ciertos lugares y personas, violan el derecho a la privacidad no solo de los grandes personajes, sino de todos aquellos que puedan ofrecer como espectáculo un drama ejemplar: así, pierden su condición de seres humanos para convertirse en la evidencia contundente e irrefutable del mal que anida en ciertos estratos sociales.”13
Es por eso que creemos que el público de La Nación se sustenta de manera particular en la construcción de ciertos idearios sobre la realidad, y vemos que este medio se adapta a esa demanda, y trata de satisfacerla, entregando lo que el público requiere.
Tal como lo explica Saintout en su texto, “el alcance masivo que poseen los medios se sostiene en el gran público, pero también en un sistema comunicacional que permite el infinito juego de espejo, de reproducción de las imágenes y relatos moldeados (…) los medios ocupan un lugar privilegiado en la construcción del sentido social porque no son cualquier empresa sino que son empresas cuya materia específica es la materia significante: producen sentido y construyen lo que se llama la información sobre la realidad”14. Por lo tanto el contrato que propone este diario es el de un juego de “doble valencia”, los lectores requieren y el medio satisface el requerimiento.
La manera de enunciar supone un distinto contrato de lectura entre uno y otro medio. El contrato de lectura es el vínculo que se establece entre el soporte y su lector. El concepto de contrato de lectura implica que el discurso de un soporte de prensa es un espacio imaginario en el que se le proponen al lector múltiples recorridos; es, de algún modo, un paisaje en el cual el lector puede elegir su camino con mayor o menor libertad, con zonas en las que corre el riesgo de perderse o que, por el contrario, están perfectamente señalizadas. Este paisaje puede ser más o menos llano, estar más o menos contrastado.
A lo largo de su trayecto, el lector encuentra personajes diversos que le proponen actividades diversas y con los cuales siente más o menos ganas de entablar una relación, según la imagen que le transmiten, la manera en que lo tratan, la distancia o la intimidad que le proponen. Un discurso es un espacio habitado, rebosante de actores, de escenarios, de objetos y leer es “poner en movimiento” ese universo, aceptando o rechazando, yendo más bien a la derecha o más bien a la izquierda, dedicando más o menos esfuerzo, escuchando con un oído o con los dos.
Leer es hacer; de modo que hay que terminar con el enfoque tradicional que se limita a caracterizar al lector “objetivamente”; es decir, pasivamente, en términos de nivel socioeconómico de estilo de vida, sin plantearse nunca la cuestión de saber qué hace (o qué no hace) cuando lee: si llegamos a responder a esta pregunta comprenderemos mejor las razones por las cuales cada uno lee lo que lee15.
Con otro tratamiento, el diario Página/12 del 26 de septiembre de 2013 publicó la noticia en la sección Sociedad16 del diario.
Este medio siempre ha estado asociado a la izquierda aunque no es un medio moderado, sino más bien se ha valido de herramientas de denuncia. Tienen un estilo periodístico en el que las notas de denuncia toman el lugar de la simple crónica de los hechos. Se destacan las columnas de opinión firmadas en las que el periodista resume en no más de veinte líneas lo que luego desarrolla en la nota. Titula con humor, irreverencia o ironía; está en la actualidad más alineado con el oficialismo y el actual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Desde éste lugar titula la noticia de la siguiente manera: “Un dictamen con D de DNI” haciendo referencia a la obtención tras la lucha. De entrada y a partir del título vemos como reivindica el logro obtenido por encima de cualquier otra cosa.
La nota está firmada, como es característico en éste diario, por la periodista Mariana Carbajal que fue quién siguió el caso ya que tiene publicadas notas anteriores y posteriores que así lo indican.
En todo el recorrido de la noticia se ve un prudente desarrollo de la temática explicando la misma y relevando testimonios de fuentes de primer grado: Gabriela, la mamá de Lourdes, Marcelo Suntheim miembro del CHA (comunidad homosexual argentina). Esto le da una credibilidad total dado que se ha consultado a gente que cercana a la nena que son “las voces oficiales” que pueden dar cuenta de lo acontecido.
Esto, de alguna manera, hace que la perspectiva que adopta el medio sea encarar el tema con la mayor seriedad posible dando a conocer a la sociedad el caso con una cobertura casi exclusiva.
En el cuerpo de la noticia, se hace saber de entrada el rol que jugó el gobierno en torno al tema y en la resolución final en donde Lulú adquiere el DNI y se expresa en frases como “el Gobierno se pronunció a favor de la entrega de un nuevo DNI acorde a su identidad de género para Lulú” , “ las actuaciones se iniciaron a partir de la intervención dada a este organismo por la Presidencia de la Nación”, “ El jefe de Gabinete de Daniel Scioli dijo que la decisión está amparada en la Ley de género, sancionada un año atrás”, “ el gobierno de la Provincia de Buenos Aires ha tomado la decisión de dar una solución a este caso particular planteado por la familia”.
Queda plasmado entonces el lugar que le da al organismo Estatal como tal para tomar partido de éste asunto y que, además, sin su intervención el trámite quizás hubiera sido más engorroso o haber quedado en una instancia de denegación tal como ocurrió antes que el caso tome relevancia periodística.
Da cuenta que desde la Provincia de Buenos Aires, al menos, hay un interés agudo en poner el acento en estos temas y en hacer cumplir la ley vigente. En todos los pasajes del texto se hace mención a las leyes tanto de género como los tratados internacionales de niñez y de derechos humanos. “Tal como establece la Convención sobre Derechos del niño que tiene jerarquía constitucional”, “configura una situación de afectación a los derechos”, “la Ley de identidad de Género justamente establece que ese trámite se realice por vía administrativa y no judicial”.
Página 12 utiliza las citas directas, sobre todo el testimonio de la madre de la nena, para reforzar la idea de derecho y no como un pedido arbitrario; en todos los pasajes se muestra a una madre que habla desde lo emotivo apoyando la elección de su hija y que reclama por ello, así queda manifestado “ lloro y me río de alegría desde que me enteré, vamos a hacer una fiesta”, “ lo que pasó hoy es que se reconocieron sus derechos (por Lulú) y se hizo justicia”, “ la abracé (a Lulú) y le dije: ganamos, ganaste, vas a tener tu nuevo documento”, “ le pido encarecidamente al gobernador (…)”
También, le da voz a un organismo que históricamente ha llevado adelante las luchas de género y que tiene una larga trayectoria en éste ámbito pero que, sin embargo, recién ahora comienza a tomarse como “fuente autorizada” para opinar acerca de estos temas. La CHA (comunidad homosexual argentina), es consultada porque ha sido quien apoyo el pedido de Gabriela, la mamá de Lulú.
Se puede observar entonces cómo a través de las fuentes directas se lleva a cabo la noticia que pretende desarrollar el caso desde una óptica lo más fidedigna posible sin alterar el orden de los hechos acontecidos; a diferencia de diario La Nación en donde las fuentes consultadas tienen absoluta relación con el mundo cientificista porque trae a colación el testimonio de psiquiatras y psicólogos.
Página/12 intenta despegar de postulados biologicistas para arrojar luz sobre otras miradas que tienen que ver más con deseos, sentimientos y derechos que todos los ciudadanos como tales tienen.
Esto está en absoluta relación con la lay de identidad de género sancionada en 2012 en donde explicita por sobre todas las cosas que lo que se respeta es la vivencia personal del cuerpo más allá de todo asociándolo no sólo a vestir de una determinada manera sino a la libre elección de tratamientos, prácticas y expresiones.
A su vez, el medio hace especial énfasis en el seguimiento que le dio al caso y en que sin la visibilidad que le dio el mismo, no podría haber sucedido lo que sucedió que es el otorgamiento finalmente del DNI “(…) cuyo reclamo reveló Página/12”, “en el expediente se incluyeron los artículos publicados por este diario”, “dos meses atrás Página/12 reveló el pedido de una madre para que le cambien el documento a su hija”.
Por otra parte al referirse a la nena lo hace desde un lugar de reivindicación de su identidad de género más allá de cualquier otra cosa “nació varón pero asumió una identidad femenina desde que empezó a hablar”, “cada vez que se enferma pasa por situaciones humillantes que le generan inmensa angustia cada vez que debemos presentar el DNI masculino”, “la niña demostró conocer y comprender la situación en la que se encontraba y manifestó querer un DNI con su nombre”.
El diario ‘La Voz’1, proviene de una familia tradicional; que supo respaldar el Golpe de Estado y durante meses predicar sobre los supuestos beneficios del cambio de régimen.
La familia Remonda era la dueña de La Voz del Interior. Para ellos, el golpe militar más oscuro en toda la historia de nuestro país no significó una interrupción de sus negocios.  Desde antes, no solo tenían vínculos propios con los uniformados sino que veían con buenos ojos que desalojaran a “Isabelita” de la Casa Rosada. Los Remonda fueron conservadores con militancia en la Unión Cívica Radical.
A la fecha del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, la dirección de La Voz del

Interior se encontraba a manos de Juan Emilio Remonda, quien ocupó el cargo desde el 26 de junio de 1975 hasta el 20 de agosto de 1976.
Hasta noviembre de 1978, los herederos/ accionistas conformaron una Sociedad de Hecho, pero a partir de esa fecha se constituye en una Sociedad Anónima. El diario siguió manteniéndose en manos de la familia Remonda hasta 1997, cuando se incorporó como accionista de la empresa la Compañía de Inversión en Medios de Comunicación (CIMECO) cuyos accionistas principales eran los diarios Clarín y La Nación. Ya en el siglo XXI, La Nación se retiraría de la empresa.
Esta breve introducción sobre los orígenes del diario La Voz, puede facilitar la lectura de las notas que el mismo publica.
En este caso particular, la nota sobre el caso ‘Luana’, en el diario La Voz del 26 de Septiembre de 2013, aparece en la sección ‘ciudadanos’ y la titulan de la siguiente manera: ‘rectificarán DNI de Luana, la niña trans’, haciendo énfasis en el anuncio del gobierno bonaerense. El mismo, alude a la reivindicación en la lucha de ciertos derechos como lo es la identidad para personas trans.
En el desarrollo de la nota aparecen citas del jefe de gabinete Alberto Pérez; del presidente de la comunidad homosexual CHA, César Cigliutti valorando la acción del gobierno bonaerense, imprimiendo validez y legitimación al hecho mismo de reconocimiento de la identidad de género, de la niña. Por su parte, Marcelo Suntheim activista de la organización subrayó la importancia de entender que esto en particular y las luchas diarias de los movimientos de derechos humanos, no se tratan ya de casos específicos y únicos, sino de construir todxs juntoxs una sociedad más justa e igualitaria; donde los movimientos de los distintos colectivos sociales puedan interpelar y participar en los niveles políticos. Lo que estas voces legitiman es el sentido inclusivo de la medida, en la que se visibilizan los derechos de niñxs trans.
En otro apartado del cuerpo de la nota, hace un breve resumen del caso de Lulú, resaltando el respaldo de la madre para con la niña y su autopercepción como mujer en todo momento y mencionando las trabas que debió atravesar con ciertas instituciones que no solo no reconocen los derechos de las personas trans, sino que deslegitiman los procedimientos previstos por la ley de Identidad de Género.
 
Todavía, se percibe en algunos sectores del conjunto colectivo algo así como lo que desarrolla Rita Segato, un “(…) uso y abuso del cuerpo del otro sin que éste participe con intención o voluntad compatibles (…) cuya reducción es justamente significada por la pérdida del control sobre el comportamiento de su cuerpo y el agenciamiento del mismo por la voluntad de un ‘otro’”1
Sobre el final de la nota, el último apartado llama la atención ‘recaudos’ lo titulan, la nota venía validando la identidad de género y sin embargo aparece la voz de María Alle, presidente de la Asociación de Psiquiatría Infantil de Córdoba, quien enfatiza en la necesaria intervención de grupos entrenados para estos casos, aludiendo a la posibilidad de que el planteo no venga del niñx sino de lo que los adultos esperan de ellxs. Y agrega: “Es muy complejo y uno como profesional no tiene la verdad. Es importante no caer en ninguno de los dos extremos: ni en el saber revelado de un profesional, ni el hecho de que los padres consideren a la criatura un objeto.
Lo importante, lo que prima, es que hay que acompañar a la persona y no espantarse, ni horrorizarse si es nena o nene, es la historia que le tocó a la criatura”, deslizando cierto sentido despectivo al asunto, como si la historia que le tocó a la criatura fuese eso una ‘mochila pesada’; cuando en verdad, es necesario partir del respeto para poder nombrar las cosas como son, desnaturalizar ciertas prácticas, desatarnos de los moldes/ esquemas que la historia y determinados personajes instauraron como verdades absolutas, dice Segato “(…) este acto está vinculado a la consumición del otro (…) mediante el cual el otro perece como voluntad autónoma y su oportunidad de existir solamente persiste si es apropiada e incluida en el cuerpo de quien lo ha devorado. Su resto de existencia persiste sólo como parte del proyecto del dominador”2
El diario ‘Perfil’ tiene una frecuencia bisemanal, editado en la ciudad de Buenos Aires y fue fundado por Jorge Fontevecchia (CEO de Editorial Perfil) el 9 de mayo de 1998 y relanzado el 11 de septiembre de 2005. En la actualidad sale a la venta los sábados y domingos, además de contar con una edición digital que es actualizada las 24 horas.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El grupo denunció judicialmente al Gobierno Nacional al considerar que la distribución de la pauta oficial es "discriminatoria" y es utilizada como una "forma de persecución y exclusión" de los medios.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
En el caso de la nota sobre el caso de Lulú publicada el 29 de septiembre de 2013 pareciera una nota color sin historia y contexto. En la misma no hay una gran profundización y puesta en escena del tema sino que se le da una vuelta noticiosa al contar que existen cada vez más casos similares a los de Lulú.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
Por otro lado, utiliza fuentes propicias para dar veracidad al tema como ser la de la coordinadora del Área de Salud de la Comunidad homosexual Argentina, el psicólogo integrante de Nexo Asociación Civil y la presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros. Estos testimonios ayudan al lector a interiorizarse en una problemática que no está aislada como un caso excepcional sino como una punta del ovillo acerca de la contemplación de los menores dentro de la Ley 26.743 (Derecho a la Identidad de Género). “Hace un par de años se acercaban menores cercanos a los 18 años. Con la aprobación de la Ley de Identidad se visibilizó la población trans de entre 13 y 15 años. Ahora hay casos de chicos de 10. Creo que tiene que ver con que los padres están más atentos y abiertos a entender a sus hijos y se ocupan en encontrar especialistas”3.
Casi al final de la nota contextualiza, de manera acotada y en tan sólo un párrafo, sobre el caso de Lulú contando la lucha de la madre por el derecho de su hija y nombrando los respaldos para llevar este caso a la justicia. En este caso se da por entendido que el lector conoce de la noticia, dejando de lado que, más allá de una petición de un menor por el cambio y el sentir de su sexualidad, se dan condiciones psicológicas que llevan a su familia a querer cambiar el DNI de su hija. Además se hace vacío de la cuestión en la atención médica del menor en lugares donde la podrían tratar como un sexo que no asume. Por último hace referencia a un antecedente en Estados Unidos de un caso similar.



Conclusión
A partir de las notas relevadas, podemos dar cuenta de cómo ha sido el tratamiento de la noticia respecto al caso de Lulú retomando el ensayo de Claudia Vasquez Haro el cual recorre dos maneras posibles para abordar al género, desde las construcciones mediáticas. Por un lado, la ideología patriarcal heteronormativa, y por otro, los medios masivos de comunicación vistos como industrias culturales.
En el caso de los diarios La Nación y La Voz, dejan de manera explícita sus posturas en relación al tema intentando reproducir a través del discurso sentidos que no admiten otras maneras posibles de concebir el género si no es mediante el binomio femenino/masculino.
Así, construyen el relato informando los hechos pero alejados de la palabra de los protagonistas quienes están opacados por las miradas y las voces de los psicólogos, psiquiatras y médicos, es decir, la mirada científica.
Perfil en cambio, utiliza la noticia no como un caso trascendente sino como una nota color sin profundizar demasiado ni en la historia de Lulú ni en lo que ello implica en cuanto a avances sociales. Lo hace desde el sentido común, sin problematización aparente.
Página/12 es el único diario que le da al tema la importancia necesaria y relata los hechos desde los actores implicados (Lulú, su mamá) por tanto está dando cuenta del lugar de la nena, de sus perspectivas, sus sentimientos, sus derechos y de su lucha por la identidad.
Como manifiesta Vasquez Haro en su trabajo, “Los medios de comunicación reproducen ideologías dominantes”, los discursos que se formulan desde la estructura narrativa de la prensa constituyen una fuerza cultural e ideológica de peso en los procesos de producción y transformación del sentido común de las audiencias así como la instalación de tópicos, problemas y sujetos de atención pública.
Con este trabajo, intentamos desandar los discursos propuestos por los medios hegemónicos seleccionados en los cuales observamos que se reproduce una lógica machista, heteronormativa y patriarcal. Como intentamos dejar sentado en éste trabajo, el tema de la identidad reclama un lugar y da la disputa en torno al lugar que cada uno ocupa en el mundo como sujeto por tanto, también, está pujando por la lucha en el terreno hegemónico.


Por todo ello, nuestro aporte como comunicadoras sociales, tiene que ver con la obligación de abordar problemáticas sociales que se invisibilizan o que los medios no muestran, intentando dar cuenta de los discursos que excluyen o restringen los derechos de las personas.
Con nuestra formación en Comunicación y DDHH adquirimos determinadas herramientas que van a aportar para ayudarnos a reflexionar, problematizar o poner en discusión estos tópicos referidos a cuestiones de género tales como desandar categorías cerradas que no dan cuenta de todas las posibilidades que existen en torno al tema . Es así que debemos desempeñar un rol de compromiso para el cambio, contribuyendo a contrarrestar la ausencia de reflexión generalizada respecto a temas como la identidad de género y la diversidad sexual.
Justificación del producto comunicacional
Se decidió proponer para el trabajo de análisis de discurso: caso Luana, un banner; el mismo será destinado a la vía pública (paradas de colectivos, estaciones de subtes, gigantografías en autopistas o carteles en la ciudad).
La figura seleccionada para el banner, es seleccionada para dar el puntapié hacia un debate social y político, invita a la reflexión; se eligió en función del caso antes mencionado, ya que se consideró apropiada (una imagen vale más que mil palabras). El banner, fue pensado para poner en marcha, una campaña de concientización que garantice y refuerce la identidad de género, en función de los derechos de todxs.
De esta manera y según lo explica la Licenciada Claudia Vasquez Haro, es que se utilizó la letra X en el afiche, la cual permite evitar el genérico masculino, el cual no creemos representativo de las diversi­dades en torno del género. El signo @ puede generar confusión al incorporar tan­to a la “a” como la “o” y por ende, sostener el binomio masculino/femenino, negando la amplitud de identidades y formas de nombrarse mediante la doctrina de la autopercepción.
La idea preponderante del producto comunicacional, es lograr posicionar la temática sobre la identidad de género transgenerista.
1 Rita Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’. Pág. 6
2Rita Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’. Pág. 7
3 Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros.
  


 
Todavía, se percibe en algunos sectores del conjunto colectivo algo así como lo que desarrolla Rita Segato, un “(…) uso y abuso del cuerpo del otro sin que éste participe con intención o voluntad compatibles (…) cuya reducción es justamente significada por la pérdida del control sobre el comportamiento de su cuerpo y el agenciamiento del mismo por la voluntad de un ‘otro’”1
Sobre el final de la nota, el último apartado llama la atención ‘recaudos’ lo titulan, la nota venía validando la identidad de género y sin embargo aparece la voz de María Alle, presidente de la Asociación de Psiquiatría Infantil de Córdoba, quien enfatiza en la necesaria intervención de grupos entrenados para estos casos, aludiendo a la posibilidad de que el planteo no venga del niñx sino de lo que los adultos esperan de ellxs. Y agrega: “Es muy complejo y uno como profesional no tiene la verdad. Es importante no caer en ninguno de los dos extremos: ni en el saber revelado de un profesional, ni el hecho de que los padres consideren a la criatura un objeto.
Lo importante, lo que prima, es que hay que acompañar a la persona y no espantarse, ni horrorizarse si es nena o nene, es la historia que le tocó a la criatura”, deslizando cierto sentido despectivo al asunto, como si la historia que le tocó a la criatura fuese eso una ‘mochila pesada’; cuando en verdad, es necesario partir del respeto para poder nombrar las cosas como son, desnaturalizar ciertas prácticas, desatarnos de los moldes/ esquemas que la historia y determinados personajes instauraron como verdades absolutas, dice Segato “(…) este acto está vinculado a la consumición del otro (…) mediante el cual el otro perece como voluntad autónoma y su oportunidad de existir solamente persiste si es apropiada e incluida en el cuerpo de quien lo ha devorado. Su resto de existencia persiste sólo como parte del proyecto del dominador”2
El diario ‘Perfil’ tiene una frecuencia bisemanal, editado en la ciudad de Buenos Aires y fue fundado por Jorge Fontevecchia (CEO de Editorial Perfil) el 9 de mayo de 1998 y relanzado el 11 de septiembre de 2005. En la actualidad sale a la venta los sábados y domingos, además de contar con una edición digital que es actualizada las 24 horas.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El grupo denunció judicialmente al Gobierno Nacional al considerar que la distribución de la pauta oficial es "discriminatoria" y es utilizada como una "forma de persecución y exclusión" de los medios.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
En el caso de la nota sobre el caso de Lulú publicada el 29 de septiembre de 2013 pareciera una nota color sin historia y contexto. En la misma no hay una gran profundización y puesta en escena del tema sino que se le da una vuelta noticiosa al contar que existen cada vez más casos similares a los de Lulú.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
Por otro lado, utiliza fuentes propicias para dar veracidad al tema como ser la de la coordinadora del Área de Salud de la Comunidad homosexual Argentina, el psicólogo integrante de Nexo Asociación Civil y la presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros. Estos testimonios ayudan al lector a interiorizarse en una problemática que no está aislada como un caso excepcional sino como una punta del ovillo acerca de la contemplación de los menores dentro de la Ley 26.743 (Derecho a la Identidad de Género). “Hace un par de años se acercaban menores cercanos a los 18 años. Con la aprobación de la Ley de Identidad se visibilizó la población trans de entre 13 y 15 años. Ahora hay casos de chicos de 10. Creo que tiene que ver con que los padres están más atentos y abiertos a entender a sus hijos y se ocupan en encontrar especialistas”3.
Casi al final de la nota contextualiza, de manera acotada y en tan sólo un párrafo, sobre el caso de Lulú contando la lucha de la madre por el derecho de su hija y nombrando los respaldos para llevar este caso a la justicia. En este caso se da por entendido que el lector conoce de la noticia, dejando de lado que, más allá de una petición de un menor por el cambio y el sentir de su sexualidad, se dan condiciones psicológicas que llevan a su familia a querer cambiar el DNI de su hija. Además se hace vacío de la cuestión en la atención médica del menor en lugares donde la podrían tratar como un sexo que no asume. Por último hace referencia a un antecedente en Estados Unidos de un caso similar.



Conclusión
A partir de las notas relevadas, podemos dar cuenta de cómo ha sido el tratamiento de la noticia respecto al caso de Lulú retomando el ensayo de Claudia Vasquez Haro el cual recorre dos maneras posibles para abordar al género, desde las construcciones mediáticas. Por un lado, la ideología patriarcal heteronormativa, y por otro, los medios masivos de comunicación vistos como industrias culturales.
En el caso de los diarios La Nación y La Voz, dejan de manera explícita sus posturas en relación al tema intentando reproducir a través del discurso sentidos que no admiten otras maneras posibles de concebir el género si no es mediante el binomio femenino/masculino.
Así, construyen el relato informando los hechos pero alejados de la palabra de los protagonistas quienes están opacados por las miradas y las voces de los psicólogos, psiquiatras y médicos, es decir, la mirada científica.
Perfil en cambio, utiliza la noticia no como un caso trascendente sino como una nota color sin profundizar demasiado ni en la historia de Lulú ni en lo que ello implica en cuanto a avances sociales. Lo hace desde el sentido común, sin problematización aparente.
Página/12 es el único diario que le da al tema la importancia necesaria y relata los hechos desde los actores implicados (Lulú, su mamá) por tanto está dando cuenta del lugar de la nena, de sus perspectivas, sus sentimientos, sus derechos y de su lucha por la identidad.
Como manifiesta Vasquez Haro en su trabajo, “Los medios de comunicación reproducen ideologías dominantes”, los discursos que se formulan desde la estructura narrativa de la prensa constituyen una fuerza cultural e ideológica de peso en los procesos de producción y transformación del sentido común de las audiencias así como la instalación de tópicos, problemas y sujetos de atención pública.
Con este trabajo, intentamos desandar los discursos propuestos por los medios hegemónicos seleccionados en los cuales observamos que se reproduce una lógica machista, heteronormativa y patriarcal. Como intentamos dejar sentado en éste trabajo, el tema de la identidad reclama un lugar y da la disputa en torno al lugar que cada uno ocupa en el mundo como sujeto por tanto, también, está pujando por la lucha en el terreno hegemónico.


Por todo ello, nuestro aporte como comunicadoras sociales, tiene que ver con la obligación de abordar problemáticas sociales que se invisibilizan o que los medios no muestran, intentando dar cuenta de los discursos que excluyen o restringen los derechos de las personas.
Con nuestra formación en Comunicación y DDHH adquirimos determinadas herramientas que van a aportar para ayudarnos a reflexionar, problematizar o poner en discusión estos tópicos referidos a cuestiones de género tales como desandar categorías cerradas que no dan cuenta de todas las posibilidades que existen en torno al tema . Es así que debemos desempeñar un rol de compromiso para el cambio, contribuyendo a contrarrestar la ausencia de reflexión generalizada respecto a temas como la identidad de género y la diversidad sexual.
Justificación del producto comunicacional
Se decidió proponer para el trabajo de análisis de discurso: caso Luana, un banner; el mismo será destinado a la vía pública (paradas de colectivos, estaciones de subtes, gigantografías en autopistas o carteles en la ciudad).
La figura seleccionada para el banner, es seleccionada para dar el puntapié hacia un debate social y político, invita a la reflexión; se eligió en función del caso antes mencionado, ya que se consideró apropiada (una imagen vale más que mil palabras). El banner, fue pensado para poner en marcha, una campaña de concientización que garantice y refuerce la identidad de género, en función de los derechos de todxs.
De esta manera y según lo explica la Licenciada Claudia Vasquez Haro, es que se utilizó la letra X en el afiche, la cual permite evitar el genérico masculino, el cual no creemos representativo de las diversi­dades en torno del género. El signo @ puede generar confusión al incorporar tan­to a la “a” como la “o” y por ende, sostener el binomio masculino/femenino, negando la amplitud de identidades y formas de nombrarse mediante la doctrina de la autopercepción.
La idea preponderante del producto comunicacional, es lograr posicionar la temática sobre la identidad de género transgenerista.
1 Rita Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’. Pág. 6
2Rita Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’. Pág. 7
3 Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros.
 

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