Comunicación
y Derechos Humanos
Trabajo
Final Análisis de discurso: caso Luana
2013
Irigaray,
Mariana 18098/4
Nazarre,
Rosalina 18827/4
Velazquez,
Priscila 16455/6
Profesora:
Claudia Vasquez Haro
Tema:
¿Cómo los medios gráficos construyen sus discursos acerca de la
identidad de género en menores de edad?
Problema:
Análisis de la construcción social de sentido acerca de la
identidad de género en menores de edad a partir del caso Luana en
los medios gráficos en Argentina
Enfoque:
Niñez y adolescencia.
“La
categoría del sexo es la categoría política
que
crea a la sociedad como heterosexual”
Monique
Wittig
¿Qué vamos a
investigar?
Decidimos trabajar
con el caso de Luana, porque éste ha marcado un precedente y ha
sentado jurisprudencia en torno al tema de identidad de género en
menores de edad.
Consideramos,
que éste campo de la minoridad no ha sido explorado en su totalidad
desde el punto de vista académico y tampoco desde el punto de vista
legal (ya que la ley de identidad de género basa sus artículos en
personas mayores de 18 años y niños de más de 14).
A través de la
noticia que circuló en los últimos días, por los medios masivos de
comunicación, tanto nacionales como locales, intentaremos desandar
el discurso implícito que encierran las mismas para dar cuenta de si
parten de pensar la temática desde un lugar de estigma con
postulados ‘biologicistas’, patriarcales y hegemónicos o más
bien están alejados de ésta postura y lo que se proponen es otra
cosa.
Como planteara
Foucault, “Es innegable que el discurso científico formulado sobre
el sexo en el sig. XIX, estuvo atravesado por cegueras sistemáticas:
negación a ver y oír”1,
“(…) lo importante, no es que los médicos se taparan ojos y
oídos, ni que se equivocaran, sino, en primer lugar que se
construyera en torno al sexo y a propósito del mismo un inmenso
aparato destinado a producir, sin perjuicio de enmascararla en último
término, la verdad. Lo importante es que el sexo no haya sido
únicamente una cuestión de sensación y
de placer, de ley o
de interdicción, sino también de verdad y de falsedad; (…) en
suma, que el sexo haya sido constituido como una apuesta en el juego
de la verdad (…)”1
Cuando
Foucault habla de la ‘sexualidad’ toma distancia respecto de
ella, analiza el contexto histórico y práctico al que está
asociada. Y dice que el propio término de ‘sexualidad’ apareció
tardíamente a principios del sig. XIX. Se trata de un hecho que no
hay que subestimar ni sobre interpretar. Señala algo más que un
cambio de vocabulario y expresa que “(…) se ha reconocido el uso
de la palabra en relación con otros fenómenos: el desarrollo de
campos de conocimientos diversos (que cubren tanto los mecanismos
biológicos de la reproducción como las variantes individuales o
sociales del comportamiento); el establecimiento de un conjunto de
reglas y normas, en parte tradicionales, en parte nuevas, que se
apoyan en instituciones religiosas, judiciales, pedagógicas,
médicas; cambios también en las maneras en que los individuos se
ven llevados a dar sentido y valor a su conducta, a sus deberes, a
sus placeres, a sus sentimientos y sensaciones, a sus sueños”. Lo
que el autor quiere explicar es que se trata de ver cómo en las
sociedades occidentales modernas se había ido conformando una
‘experiencia’ por la que los individuos iban reconociéndose como
sujetos de una ‘sexualidad’, abierta a dominios de conocimiento
muy diversos y articulada con un sistema de reglas y de
restricciones. Entendiendo por experiencia la correlación, dentro
de una cultura, entre campos de saber, tipos de normatividad y formas
de subjetividad; y agrega, “(…) hablar de la sexualidad como de
una experiencia históricamente singular suponía también que
pudiéramos disponer de instrumentos susceptibles de analizar (según
su carácter y su correlación) los 3 ejes que la constituyen: la
formación de los saberes que a ella se refieren, los sistemas de
poder que regulan su práctica y las formas según las cuales los
individuos pueden y deben reconocerse como sujetos de esa sexualidad
(…) la noción de deseo o la de sujeto deseante constituía pues,
si no una teoría, al menos un tema teórico generalmente aceptado
(…) esa misma que parecía haber sido legado, en los sig. XIX y XX,
de una larga tradición cristiana”.
En cuanto al deseo y
al sujeto deseante, es preciso analizar las prácticas mediante las
cuales los individuos se vieron llevados a prestar atención a ellos
mismos, a descubrirse, a reconocerse y declararse como sujetos de
deseo, haciendo jugar entre unos y otros una determinada relación
que les permite descubrir en el deseo la verdad de su ser.
Como
comunicadoras sociales, partimos de entender el mundo a través de
conceptos que den explicación a determinados fenómenos que se dan
en la práctica de los sujetos. Sujetos que como parte de un
colectivo producen y re significan esas prácticas y aportan
diferentes miradas las cuales están atravesadas por un contexto, por
una cultura, por procesos sociales y políticos. Desde éste lugar,
es que vamos a estar observando cómo es la construcción de sentido
en éste caso específico.
Un tema clave a
desarrollar a lo largo de nuestro trabajo es la identidad.
La planteamos como
un lugar de lucha por el sentido, como espacio en donde las personas
se nombran a sí mismas. Entendemos la cuestión identitaria como una
construcción libre de cada uno asociada a vivencias, experiencias,
sentimientos y prácticas alejados de categorías cerradas que
pretenden nombrarla.
“La cultura
occidental está profundamente comprometida con la idea de que hay
solamente dos sexos. Incluso el lenguaje se rehúsa a otras
posibilidades (…) A decir verdad, iré más lejos en mi
argumentación: diré que el sexo es un continuo vasto e
infinitamente maleable que desafía los límites de incluso cinco
categorías” 2
Así mismo Simon de
Beauvoir, en su libro ‘El segundo sexo’, sostiene que ser mujer
no es una combinación cerrada o determinada por lo biológico sino
más bien que es una construcción cultural histórica.3
Sobre estas
cuestiones, Claudia Vasquez Haro nos propone pensar el problema de
legitimar categorías cerradas como Hombre/Mujer, femenino/masculino;
ante esto, “una identidad queda finalmente cancelada, no existe lo
travesti o trans”4
Otro tema, por el
cual atravesaremos el análisis será el del concepto de derechos
humanos porque entendemos que es una herramienta fundamental
que nos ayudará a desarrollar el caso de ‘Lulú’ dado que a
partir del reconocimiento de uno de sus derechos principales que es
el derecho a la identidad es que se enmarca su lucha y la de su
familia.
Derechos Humanos
comprendidos como “aquellas libertades y derechos básicos que
tienen las personas, sin distinción de ningún tipo (…) por el
sólo hecho de ser tales, es decir, por su condición humana”5
A partir de esta
mirada, trataremos de explorar el/los discursos que aparecen en los
medios gráficos seleccionados para poder reflexionar sobre el lugar
que ocupa éste tema y cómo está siendo retomado.
Entendemos, que es
importante poder hacer un pequeño aporte desde el campo de la
comunicación sobre todo desde el espacio en que nosotras estamos
abordando la temática, es decir, tratando de aportar nuevos sentidos
que no estén relacionados con esos postulados de los que hablábamos:
patriarcales, hegemónicos, heteronormativos, estigmatizantes; sobre
todo porque es preciso considerar que estamos en un contexto propicio
para hacerlo dado la multiplicidad de actores que han aparecido en
escena trayendo consigo sus luchas y reclamos basados especialmente
en el campo de los derechos humanos (la más destacable es la lucha
por lo que hoy ya es la ley de identidad de género).
Origen y
fundamentación del problema
El caso ‘Lulú’,
es el de una nena de 6 años, convertido en el primer caso en el
mundo de acceso a un documento de identidad femenino con un simple
trámite administrativo sin necesidad de recurrir a la justicia.
La lucha de la
familia comenzó en 2012, cuando su madre Gabriela inició los
trámites para la modificación de los documentos. Según contó la
mujer a los medios, si bien ella dio a luz a una pareja de mellizos,
ambos varones, cuando uno de ellos empezó a hablar decía que era
“una princesa” y se manifestaba como niña. Con el apoyo de la
Comunidad Homosexual Argentina (CHA) la familia logró que se aplique
la Ley de Identidad de Género, que estipula que puede aprobarse la
modificación de identidad de menores de 14 años con consentimiento
de los padres, un abogado que los represente y la menor implicada.6
Esto sin dudas,
marca un hito dado que no se conocen casos similares de niños que
se asuman trans -a una corta edad- en la Argentina.
En mayo de 2012, ha
sido sancionada una ley de identidad de género bajo el número
26743, en donde la misma, reconoce que personas travestis,
transexuales y transgéneros puedan acceder a inscribirse en su
documento nacional con un nombre y sexo a elección. En éste marco
es que se puede contemplar el caso de Lulú dado que sus derechos
están reconocidos y avalados legalmente cosa que no sucede en otras
partes del mundo.
Como mencionara la
Antropóloga Josefina Fernández que, “la norma es movilizadora
y tendrá un impacto en la institución familiar. Viene a
desorganizar el ‘orden’, a romper muchos argumentos y a modificar
la perspectiva de la Justicia sobre este tema”.
La democracia se
funda en la igualdad de derechos y en el respeto a la diversidad.
Reconocer las identidades trans es una garantía de democracia, “el
derecho a ser quien uno es”, señala Alba Rueda, responsable del
Área Trans en la organización 100% Diversidad y Derechos y empleada
del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el
Racismo (Inadi). Y esto vale para las personas trans –que no entran
en el molde tradicional de varón o mujer- pero también para
cualquier forma de diversidad: racial, religiosa, sexual.
La
Argentina, es pionera en América latina en esta certificación de
ciudadanía para quienes no tenían derecho a un nombre. Como apunta
el psicólogo Alejandro Viedma, referente en temas de diversidad
sexual: “Uno no puede meterse u oponerse a lo más propio y
singular del ser humano: su identidad”. Esto ocurrió hasta ahora,
casi 20 años después de que la Asociación de Travestis,
Transexuales y Transgéneros (Attta), se embanderara detrás de esa
lucha por las invisibilizadas de la democracia, aquellas que, bajo la
figura del “travestismo”, debían soportar la cárcel sólo por
salir a la calle vestidas con ropas opuestas al sexo asignado al
nacer.
La lucha y
resistencia (de años) por más derechos en materia de diversidad
sexual –y aquí también cabe mencionar la ley de matrimonio
igualitario- empieza a mostrar sus frutos. La ley de identidad de
género que rige desde 2012 está entre las más progresistas del
mundo. 7
Objetivos
- Identificar la línea editorial de los medios seleccionados para entender desde qué lugar construyen el sentido en torno a la noticia y si demuestran estar en sintonía con la defensa a los derechos humanos o tienen una postura contraria;
- Detectar marcas en el discurso que permitan dar cuenta de continuidades o rupturas acerca de los estigmas que giran en torno al tema de la identidad
- Relevar el concepto de identidad que manejan;
- Analizar los corpus seleccionados partiendo de lo anteriormente visto;
- Determinar si a través del discurso reproducen sentidos hegemónicos o producen otra construcción discursiva respecto al tema.
Análisis del
corpus
El presente trabajo,
tiene por objeto la delimitación de las diferencias estilísticas en
el tratamiento discursivo de clases de textos que un segmento de la
sociedad, el vinculado directa o indirectamente con los medios
masivos, denomina géneros periodísticos y la descripción del lugar
de los mismos en los textos que los actualizan, es decir, los que
circulan masivamente con el nombre de “diarios”.
El objetivo
específico de este documento consistió en observar cómo los medios
seleccionados, que en este caso fueron los diarios: La Nación,
Página/12, Perfil y La Voz comunican la noticia sobre el "caso
Luana".
La selección de
estos medios, tiene que ver con poder analizar diarios de tirada
nacional y de diferentes editoriales para poder rastrear marcas en el
discurso que nos sirvan para concluir la postura de los mismos a la
hora de abordar este tema específico y como ejemplo en relación a
la posición que adoptan en lo que a derechos humanos respecta.
A su vez, la
elección de medios gráficos corresponde porque el corpus escrito
nos permite manipular la información que estos hacen circular,
entendiendo que son uno de los medios masivos más consumidos hoy en
día en el país y ello hace que sean leídos, significados y
resignificados por todos los públicos por tanto son bastos
formadores de opinión. El aporte de nuestro trabajo será desandar
sus discursos implícitos, en una trama compleja.
Michel Foucault nos
alcanza herramientas para entender esta cuestión en profundidad así
es que “ la producción del discurso está a la vez controlada,
seleccionada y redistribuida por cierto número de procedimientos que
tienen por función conjurar sus poderes y peligros, dominar el
acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible
materialidad”8
Entrando
en el terreno específico de los diarios seleccionados, se debe tener
en cuenta qué criterios utilizan los mismos para definir sus
contenidos, y de esta manera poder encontrar los contratos de lectura
ofrecidos por los distintos periódicos.
Con esto queremos
decir, que se intentarán rastrear las diferencias y coincidencias en
el tratamiento de determinados sucesos, como lo fue el devenir en el
caso Luana para la obtención de su DNI, para así poder distinguir
los contratos de lectura propuestos y también poder describir sus
aspectos.
Como punto de
partida, Eliseo Verón plantea dos lecturas posibles en cuanto al
análisis del discurso: una vinculada al proceso de producción de
éste; y otra de la recepción del mismo.
Verón afirma “(…)
un discurso, cualquiera que fuere su naturaleza o tipo, no refleja
nada; él es sólo punto de pasaje del sentido. Los “objetos” que
interesan al análisis de los discursos no están, en resumen, “en”
los discursos; tampoco están “fuera” de ellos, en alguna parte
de la “realidad social objetiva”. Son sistemas de relaciones:
sistemas de relaciones que todo producto significante mantiene con
sus condiciones de generación por una parte, y con sus efectos por
la otra. (…)”
Para efectuar el
trabajo de manera ordenada, vamos a ir presentando las notas de los
periódicos seleccionados por orden de aparición cronológica y al
finalizar el análisis de cada una en especial haremos las
conclusiones pertinentes al caso que den cuenta desde dónde habla
cada medio.
La noticia
seleccionada del diario La Nación del día 25 de septiembre de 2013,
pertenece a la sección Sociedad9,
y la publicación no está firmada por ningún periodista.
Para
desandar un poco la historia de este medio, podemos decir que el
diario La Nación es un diario
matutino de Argentina,
editado en la ciudad de Buenos
Aires.
Fue fundado por el presidente Bartolomé
Mitre
(1821-1906) y su primer ejemplar se publicó el 4
de enero
de 187010.
Se podría decir que
es el “histórico diario de la oligarquía terrateniente de la
Argentina”. Fue siempre el más leído por las clases dominantes,
los dueños de las tierras y representantes de los negocios
extranjeros y las multinacionales, y es por todo ello que se podría
nombrar conservador. Este diario junto con Clarín y La Razón y con
la complicidad del gobierno de facto de Videla, se quedaron con la
empresa Papel Prensa en maniobras comerciales fraudulentas,
sospechadas de todo tipo de ilícitos. Desde ese momento ambos
periódicos crecieron de manera exponencial convirtiéndose en poco
tiempo en los dos diarios más vendidos e importantes del país.
La noticia
seleccionada se titula “Luana,
la primera nena trans que podría tener nuevo DNI con su nombre
femenino” y ya visibiliza la manera de presentar la
noticia y el tratamiento que se le va a dar.
Podemos decir que en
el uso de los tiempos verbales logramos reconocer que “podrían”
es un verbo en condicional simple (del modo indicativo) y sirve para
expresar, normalmente, una condición en la que la oración tendría
dos partes: la proposición principal de hipótesis y la segunda
subordinada del premio o beneficio.
Luego narra que
“nació con genitales masculinos pero desde poco más del año
pidió que la llamaran como una nena; hoy tiene seis años y su mamá
pide la rectificación de la partida de nacimiento”. Se realiza
un devenir en la historia de Luana y su familia, y la lucha por el
reconocimiento de su identidad de género. Todo esto sostenido sólo
por una cita directa de su madre “A los cuatro años eligió un
nombre femenino y pidió que la llamáramos así. Nos dijo que si no
le decíamos así no nos iba a contestar” y luego un link que
remite al diario Página 12 en donde sí se cuenta con detalles la
historia de Lulú, desarrollando la temática de manera más
exhaustiva y abordándola desde la inclusión testimonial de personas
allegadas a la niña, para de esa manera dar fe de la veracidad de lo
que se está diciendo.
Aquí es importante
definir claramente qué entendemos por género.
Existe
un consenso en considerar al género una construcción social. "La
variación de los comportamientos sociales está más allá de las
diferencias biológicas, porque entre los seres humanos hasta la
satisfacción de las necesidades más elementales –alimentación,
vivienda, vestuario, etc. – de la sobrevivencia están determinadas
por construcciones sociales"11.
Género se refiere a
la construcción social de la identidad sexual, construcción que
asigna a las personas diferentes roles, derechos y oportunidades de
acuerdo a su sexo. Mientras que el sexo se refiere a las diferencias
biológicas entre hombres y mujeres.
Podemos
notar que este medio hace referencia a Lulú como “la
nena trans”, “lleva ropas femeninas” y “es
tratada como una nena más” denotando que Luana seguirá
siendo varón o trans y que sólo portará un DNI con nombre de
mujer.
Luego se hace
referencia a la intervención de un grupo interdisciplinario
(compuesto por psicólogos y psiquiatras) que acompaña a la familia,
podemos citar los ejemplos “No
fue fácil este proceso sino que estuvo acompañado del equipo
interdisciplinario que atiende a la chica y su familia, que encabeza
la psicóloga Valeria Pavan” y
“El médico psiquiatra Adrián Helien (…) manifestó su
satisfacción ante la posibilidad de que Luana tenga su DNI”,
claramente pensando la temática desde
un lugar biologicista, dándole un carácter académico más
especializado.
Foucault desarrolla
que el biopoder es la creación de disciplinas científicas como
micro políticas que refuerzan un discurso hegemónico para el
control y vigilancia de la natalidad. Estos en función de la
sexualidad operan como dispositivo de poder y disciplinamiento de los
cuerpos, las identidades y las sexualidades.12
Entendemos que por
parte del medio hay un tratamiento tendencioso de los
acontecimientos, ya que son conocidas las vinculaciones de este medio
con líneas políticas o compromisos con algunos grupos de tipo
económico. Como explicita Rossana Reguillo “con absoluta
impunidad, los medios erigen héroes y antihéroes, construyen
estigmas sobre ciertos lugares y personas, violan el derecho a la
privacidad no solo de los grandes personajes, sino de todos aquellos
que puedan ofrecer como espectáculo un drama ejemplar: así, pierden
su condición de seres humanos para convertirse en la evidencia
contundente e irrefutable del mal que anida en ciertos estratos
sociales.”13
Es por eso que
creemos que el público de La Nación se sustenta de manera
particular en la construcción de ciertos idearios sobre la realidad,
y vemos que este medio se adapta a esa demanda, y trata de
satisfacerla, entregando lo que el público requiere.
Tal como lo explica
Saintout en su texto, “el alcance masivo que
poseen los medios se sostiene en el gran público, pero también en
un sistema comunicacional que permite el infinito juego de espejo, de
reproducción de las imágenes y relatos moldeados (…) los medios
ocupan un lugar privilegiado en la construcción del sentido social
porque no son cualquier empresa sino que son empresas cuya materia
específica es la materia significante: producen sentido y construyen
lo que se llama la información sobre la realidad”14.
Por lo tanto el contrato que propone este diario es el de un juego de
“doble valencia”, los lectores requieren y el medio satisface el
requerimiento.
La
manera de enunciar supone un distinto contrato de lectura
entre uno y otro medio. El contrato de lectura es el vínculo que se
establece entre el soporte y su lector. El concepto de contrato de
lectura implica que el discurso de un soporte de prensa es un espacio
imaginario en el que se le proponen al lector múltiples recorridos;
es, de algún modo, un paisaje en el cual el lector puede elegir su
camino con mayor o menor libertad, con zonas en las que corre el
riesgo de perderse o que, por el contrario, están perfectamente
señalizadas. Este paisaje puede ser más o menos llano, estar más o
menos contrastado.
A lo largo de su
trayecto, el lector encuentra personajes diversos que le proponen
actividades diversas y con los cuales siente más o menos ganas de
entablar una relación, según la imagen que le transmiten, la manera
en que lo tratan, la distancia o la intimidad que le proponen. Un
discurso es un espacio habitado, rebosante de actores, de escenarios,
de objetos y leer es “poner en movimiento” ese universo,
aceptando o rechazando, yendo más bien a la derecha o más bien a la
izquierda, dedicando más o menos esfuerzo, escuchando con un oído o
con los dos.
Leer es hacer; de
modo que hay que terminar con el enfoque tradicional que se limita a
caracterizar al lector “objetivamente”; es decir, pasivamente, en
términos de nivel socioeconómico de estilo de vida, sin plantearse
nunca la cuestión de saber qué hace (o qué no hace) cuando lee: si
llegamos a responder a esta pregunta comprenderemos mejor las razones
por las cuales cada uno lee lo que lee15.
Con otro
tratamiento, el diario Página/12 del 26 de septiembre de 2013
publicó la noticia en la sección Sociedad16
del diario.
Este medio siempre
ha estado asociado a la izquierda aunque no es un medio moderado,
sino más bien se ha valido de herramientas de denuncia. Tienen un
estilo periodístico en el que las notas de denuncia toman el lugar
de la simple crónica de los hechos. Se destacan las columnas de
opinión firmadas en las que el periodista resume en no más de
veinte líneas lo que luego desarrolla en la nota. Titula con humor,
irreverencia o ironía; está en la actualidad más alineado con el
oficialismo y el actual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Desde éste lugar
titula la noticia de la siguiente manera: “Un dictamen con D de
DNI” haciendo referencia a la obtención tras la lucha. De
entrada y a partir del título vemos como reivindica el logro
obtenido por encima de cualquier otra cosa.
La nota está
firmada, como es característico en éste diario, por la periodista
Mariana Carbajal que fue quién siguió el caso ya que tiene
publicadas notas anteriores y posteriores que así lo indican.
En todo el recorrido
de la noticia se ve un prudente desarrollo de la temática explicando
la misma y relevando testimonios de fuentes de primer grado:
Gabriela, la mamá de Lourdes, Marcelo Suntheim miembro del CHA
(comunidad homosexual argentina). Esto le da una credibilidad total
dado que se ha consultado a gente que cercana a la nena que son “las
voces oficiales” que pueden dar cuenta de lo acontecido.
Esto, de alguna
manera, hace que la perspectiva que adopta el medio sea encarar el
tema con la mayor seriedad posible dando a conocer a la sociedad el
caso con una cobertura casi exclusiva.
En el cuerpo de la
noticia, se hace saber de entrada el rol que jugó el gobierno en
torno al tema y en la resolución final en donde Lulú adquiere el
DNI y se expresa en frases como “el Gobierno se pronunció a
favor de la entrega de un nuevo DNI acorde a su identidad de género
para Lulú” , “ las actuaciones se iniciaron a partir de
la intervención dada a este organismo por la Presidencia de la
Nación”, “ El jefe de Gabinete de Daniel Scioli dijo que
la decisión está amparada en la Ley de género, sancionada un año
atrás”, “ el gobierno de la Provincia de Buenos Aires ha tomado
la decisión de dar una solución a este caso particular planteado
por la familia”.
Queda plasmado
entonces el lugar que le da al organismo Estatal como tal para tomar
partido de éste asunto y que, además, sin su intervención el
trámite quizás hubiera sido más engorroso o haber quedado en una
instancia de denegación tal como ocurrió antes que el caso tome
relevancia periodística.
Da cuenta que desde
la Provincia de Buenos Aires, al menos, hay un interés agudo en
poner el acento en estos temas y en hacer cumplir la ley vigente. En
todos los pasajes del texto se hace mención a las leyes tanto de
género como los tratados internacionales de niñez y de derechos
humanos. “Tal como establece la Convención sobre Derechos del niño
que tiene jerarquía constitucional”, “configura una situación
de afectación a los derechos”, “la Ley de identidad de Género
justamente establece que ese trámite se realice por vía
administrativa y no judicial”.
Página 12 utiliza
las citas directas, sobre todo el testimonio de la madre de la nena,
para reforzar la idea de derecho y no como un pedido arbitrario; en
todos los pasajes se muestra a una madre que habla desde lo emotivo
apoyando la elección de su hija y que reclama por ello, así queda
manifestado “ lloro y me río de alegría desde que me enteré,
vamos a hacer una fiesta”, “ lo que pasó hoy es que se
reconocieron sus derechos (por Lulú) y se hizo justicia”, “ la
abracé (a Lulú) y le dije: ganamos, ganaste, vas a tener tu nuevo
documento”, “ le pido encarecidamente al gobernador (…)”
También, le da voz
a un organismo que históricamente ha llevado adelante las luchas de
género y que tiene una larga trayectoria en éste ámbito pero que,
sin embargo, recién ahora comienza a tomarse como “fuente
autorizada” para opinar acerca de estos temas. La CHA (comunidad
homosexual argentina), es consultada porque ha sido quien apoyo el
pedido de Gabriela, la mamá de Lulú.
Se puede observar
entonces cómo a través de las fuentes directas se lleva a cabo la
noticia que pretende desarrollar el caso desde una óptica lo más
fidedigna posible sin alterar el orden de los hechos acontecidos; a
diferencia de diario La Nación en donde las fuentes consultadas
tienen absoluta relación con el mundo cientificista porque trae a
colación el testimonio de psiquiatras y psicólogos.
Página/12 intenta
despegar de postulados biologicistas para arrojar luz sobre otras
miradas que tienen que ver más con deseos, sentimientos y derechos
que todos los ciudadanos como tales tienen.
Esto está en
absoluta relación con la lay de identidad de género sancionada en
2012 en donde explicita por sobre todas las cosas que lo que se
respeta es la vivencia personal del cuerpo más allá de todo
asociándolo no sólo a vestir de una determinada manera sino a la
libre elección de tratamientos, prácticas y expresiones.
A su vez, el medio
hace especial énfasis en el seguimiento que le dio al caso y en que
sin la visibilidad que le dio el mismo, no podría haber sucedido lo
que sucedió que es el otorgamiento finalmente del DNI “(…) cuyo
reclamo reveló Página/12”, “en el expediente se incluyeron los
artículos publicados por este diario”, “dos meses atrás
Página/12 reveló el pedido de una madre para que le cambien el
documento a su hija”.
Por otra parte al
referirse a la nena lo hace desde un lugar de reivindicación de su
identidad de género más allá de cualquier otra cosa “nació
varón pero asumió una identidad femenina desde que empezó a
hablar”, “cada vez que se enferma pasa por situaciones
humillantes que le generan inmensa angustia cada vez que debemos
presentar el DNI masculino”, “la niña demostró conocer y
comprender la situación en la que se encontraba y manifestó querer
un DNI con su nombre”.
El diario ‘La
Voz’1,
proviene de una familia tradicional; que supo respaldar el Golpe de
Estado y durante meses predicar sobre los supuestos beneficios del
cambio de régimen.
La
familia Remonda era
la dueña de La Voz del Interior. Para ellos,
el golpe militar más oscuro en toda la historia de nuestro país no
significó una interrupción de sus negocios. Desde antes, no
solo tenían vínculos propios con los uniformados sino que veían
con buenos ojos que desalojaran a “Isabelita” de la Casa Rosada.
Los Remonda fueron conservadores con militancia en la Unión Cívica
Radical.
A la fecha del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, la dirección de La Voz del
A la fecha del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, la dirección de La Voz del
Interior se
encontraba a manos de Juan
Emilio Remonda, quien ocupó el cargo desde el 26 de
junio de 1975 hasta el 20 de agosto de 1976.
Hasta noviembre de
1978, los herederos/ accionistas conformaron una Sociedad de Hecho,
pero a partir de esa fecha se constituye en una Sociedad Anónima. El
diario siguió manteniéndose en manos de la familia Remonda
hasta 1997,
cuando se incorporó como accionista de la empresa la Compañía
de Inversión en Medios de Comunicación (CIMECO) cuyos accionistas
principales eran los diarios Clarín y La Nación. Ya
en el siglo XXI, La Nación se retiraría de la empresa.
Esta
breve introducción sobre los orígenes del diario La Voz, puede
facilitar la lectura de las notas que el mismo publica.
En
este caso particular, la nota sobre el caso ‘Luana’, en el diario
La Voz del 26 de Septiembre de 2013, aparece en la sección
‘ciudadanos’ y la titulan de la siguiente manera: ‘rectificarán
DNI de Luana, la niña trans’, haciendo énfasis en el anuncio del
gobierno bonaerense. El mismo, alude a la reivindicación en la lucha
de ciertos derechos como lo es la identidad para personas trans.
En el desarrollo de
la nota aparecen citas del jefe de gabinete Alberto Pérez; del
presidente de la comunidad homosexual CHA, César Cigliutti valorando
la acción del gobierno bonaerense, imprimiendo validez y
legitimación al hecho mismo de reconocimiento de la identidad de
género, de la niña. Por su parte, Marcelo Suntheim activista de la
organización subrayó la importancia de entender que esto en
particular y las luchas diarias de los movimientos de derechos
humanos, no se tratan ya de casos específicos y únicos, sino de
construir todxs juntoxs una sociedad más justa e igualitaria; donde
los movimientos de los distintos colectivos sociales puedan
interpelar y participar en los niveles políticos. Lo que estas voces
legitiman es el sentido inclusivo de la medida, en la que se
visibilizan los derechos de niñxs trans.
En otro apartado del
cuerpo de la nota, hace un breve resumen del caso de Lulú,
resaltando el respaldo de la madre para con la niña y su
autopercepción como mujer en todo momento y mencionando las trabas
que debió atravesar con ciertas instituciones que no solo no
reconocen los derechos de las personas trans, sino que deslegitiman
los procedimientos previstos por la ley de Identidad de Género.
Todavía, se percibe
en algunos sectores del conjunto colectivo algo así como lo que
desarrolla Rita Segato, un “(…) uso y abuso del cuerpo del otro
sin que éste participe con intención o voluntad compatibles (…)
cuya reducción es justamente significada por la pérdida del control
sobre el comportamiento de su cuerpo y el agenciamiento del mismo por
la voluntad de un ‘otro’”1
Sobre el final de la
nota, el último apartado llama la atención ‘recaudos’ lo
titulan, la nota venía validando la identidad de género y sin
embargo aparece la voz de María Alle, presidente de la Asociación
de Psiquiatría Infantil de Córdoba, quien enfatiza en la necesaria
intervención de grupos entrenados para estos casos, aludiendo a la
posibilidad de que el planteo no venga del niñx sino de lo que los
adultos esperan de ellxs. Y agrega: “Es muy complejo y uno como
profesional no tiene la verdad. Es importante no caer en ninguno de
los dos extremos: ni en el saber revelado de un profesional, ni el
hecho de que los padres consideren a la criatura un objeto.
Lo importante, lo
que prima, es que hay que acompañar a la persona y no espantarse, ni
horrorizarse si es nena o nene, es la historia que le tocó a la
criatura”, deslizando cierto sentido despectivo al asunto, como si
la historia que le tocó a la criatura fuese eso una ‘mochila
pesada’; cuando en verdad, es necesario partir del respeto para
poder nombrar las cosas como son, desnaturalizar ciertas prácticas,
desatarnos de los moldes/ esquemas que la historia y determinados
personajes instauraron como verdades absolutas, dice Segato “(…)
este acto está vinculado a la consumición del otro (…) mediante
el cual el otro perece como voluntad autónoma y su oportunidad de
existir solamente persiste si es apropiada e incluida en el cuerpo de
quien lo ha devorado. Su resto de existencia persiste sólo como
parte del proyecto del dominador”2
El diario ‘Perfil’
tiene una frecuencia bisemanal, editado en la ciudad de Buenos
Aires y fue fundado por Jorge
Fontevecchia (CEO de Editorial
Perfil) el 9
de mayo de 1998
y relanzado el 11
de septiembre de 2005.
En la actualidad sale a la venta los sábados
y domingos,
además de contar con una edición digital que es actualizada las 24
horas.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El grupo denunció
judicialmente al Gobierno Nacional al considerar que la distribución
de la pauta oficial es "discriminatoria" y es utilizada
como una "forma de persecución y exclusión" de los
medios.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
En el caso de la
nota sobre el caso de Lulú publicada el 29 de septiembre de 2013
pareciera una nota color sin historia y contexto. En la misma no hay
una gran profundización y puesta en escena del tema sino que se le
da una vuelta noticiosa al contar que existen cada vez más casos
similares a los de Lulú.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
Por otro lado,
utiliza fuentes propicias para dar veracidad al tema como ser la de
la coordinadora del Área de Salud de la Comunidad homosexual
Argentina, el psicólogo integrante de Nexo Asociación Civil y la
presidenta de la Asociación de Travestis,
Transexuales y Transgéneros. Estos testimonios ayudan al
lector a interiorizarse en una problemática que no está aislada
como un caso excepcional sino como una punta del ovillo acerca de la
contemplación de los menores dentro de la Ley 26.743 (Derecho a la
Identidad de Género). “Hace un par de años se
acercaban menores cercanos a los 18 años. Con la aprobación de la
Ley de Identidad se visibilizó la población trans de entre 13 y 15
años. Ahora hay casos de chicos de 10. Creo que tiene que ver con
que los padres están más atentos y abiertos a entender a sus hijos
y se ocupan en encontrar especialistas”3.
Casi al final de la
nota contextualiza, de manera acotada y en tan sólo un párrafo,
sobre el caso de Lulú contando la lucha de la madre por el derecho
de su hija y nombrando los respaldos para llevar este caso a la
justicia. En este caso se da por entendido que el lector conoce de la
noticia, dejando de lado que, más allá de una petición de un menor
por el cambio y el sentir de su sexualidad, se dan condiciones
psicológicas que llevan a su familia a querer cambiar el DNI de su
hija. Además se hace vacío de la cuestión en la atención médica
del menor en lugares donde la podrían tratar como un sexo que no
asume. Por último hace referencia a un antecedente en Estados Unidos
de un caso similar.
Conclusión
A partir de las
notas relevadas, podemos dar cuenta de cómo ha sido el tratamiento
de la noticia respecto al caso de Lulú retomando el ensayo de
Claudia Vasquez Haro el cual recorre dos maneras posibles para
abordar al género, desde las construcciones mediáticas. Por un
lado, la ideología patriarcal heteronormativa, y por otro, los
medios masivos de comunicación vistos como industrias culturales.
En el caso de los
diarios La Nación y La Voz, dejan de manera explícita sus posturas
en relación al tema intentando reproducir a través del discurso
sentidos que no admiten otras maneras posibles de concebir el género
si no es mediante el binomio femenino/masculino.
Así, construyen el
relato informando los hechos pero alejados de la palabra de los
protagonistas quienes están opacados por las miradas y las voces de
los psicólogos, psiquiatras y médicos, es decir, la mirada
científica.
Perfil en cambio,
utiliza la noticia no como un caso trascendente sino como una nota
color sin profundizar demasiado ni en la historia de Lulú ni en lo
que ello implica en cuanto a avances sociales. Lo hace desde el
sentido común, sin problematización aparente.
Página/12
es el único diario que le da al tema la importancia necesaria y
relata los hechos desde los actores implicados (Lulú, su mamá) por
tanto está dando cuenta del lugar de la nena, de sus perspectivas,
sus sentimientos, sus derechos y de su lucha por la identidad.
Como manifiesta
Vasquez Haro en su trabajo, “Los medios de comunicación reproducen
ideologías dominantes”, los discursos que se formulan desde la
estructura narrativa de la prensa constituyen una fuerza cultural e
ideológica de peso en los procesos de producción y transformación
del sentido común de las audiencias así como la instalación de
tópicos, problemas y sujetos de atención pública.
Con este trabajo,
intentamos desandar los discursos propuestos por los medios
hegemónicos seleccionados en los cuales observamos que se reproduce
una lógica machista, heteronormativa y patriarcal. Como intentamos
dejar sentado en éste trabajo, el tema de la identidad reclama un
lugar y da la disputa en torno al lugar que cada uno ocupa en el
mundo como sujeto por tanto, también, está pujando por la lucha en
el terreno hegemónico.
Por todo ello,
nuestro aporte como comunicadoras sociales, tiene que ver con la
obligación de abordar problemáticas sociales que se invisibilizan o
que los medios no muestran, intentando dar cuenta de los discursos
que excluyen o restringen los derechos de las personas.
Con nuestra
formación en Comunicación y DDHH adquirimos determinadas
herramientas que van a aportar para ayudarnos a reflexionar,
problematizar o poner en discusión estos tópicos referidos a
cuestiones de género tales como desandar categorías cerradas que no
dan cuenta de todas las posibilidades que existen en torno al tema .
Es así que debemos desempeñar un rol de compromiso para el cambio,
contribuyendo a contrarrestar la ausencia de reflexión generalizada
respecto a temas como la identidad de género y la diversidad sexual.
Justificación
del producto comunicacional
Se decidió proponer
para el trabajo de análisis de discurso: caso Luana, un banner; el
mismo será destinado a la vía pública (paradas de colectivos,
estaciones de subtes, gigantografías en autopistas o carteles en la
ciudad).
La figura
seleccionada para el banner, es seleccionada para dar el puntapié
hacia un debate social y político, invita a la reflexión; se eligió
en función del caso antes mencionado, ya que se consideró apropiada
(una imagen vale más que mil palabras). El banner, fue pensado para
poner en marcha, una campaña de concientización que garantice y
refuerce la identidad de género, en función de los
derechos de todxs.
De esta manera y
según lo explica la Licenciada Claudia Vasquez Haro, es que se
utilizó la letra X en el afiche, la cual permite evitar el genérico
masculino, el cual no creemos representativo de las diversidades
en torno del género. El signo @ puede generar confusión al
incorporar tanto a la “a” como la “o” y por ende,
sostener el binomio masculino/femenino, negando la amplitud de
identidades y formas de nombrarse mediante la doctrina de la
autopercepción.
La idea
preponderante del producto comunicacional, es lograr posicionar la
temática sobre la identidad de género transgenerista.
1
Rita Laura
Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la
escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’.
Pág. 6
2Rita
Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo
estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en
ciudad Juárez’. Pág. 7
Todavía, se percibe
en algunos sectores del conjunto colectivo algo así como lo que
desarrolla Rita Segato, un “(…) uso y abuso del cuerpo del otro
sin que éste participe con intención o voluntad compatibles (…)
cuya reducción es justamente significada por la pérdida del control
sobre el comportamiento de su cuerpo y el agenciamiento del mismo por
la voluntad de un ‘otro’”1
Sobre el final de la
nota, el último apartado llama la atención ‘recaudos’ lo
titulan, la nota venía validando la identidad de género y sin
embargo aparece la voz de María Alle, presidente de la Asociación
de Psiquiatría Infantil de Córdoba, quien enfatiza en la necesaria
intervención de grupos entrenados para estos casos, aludiendo a la
posibilidad de que el planteo no venga del niñx sino de lo que los
adultos esperan de ellxs. Y agrega: “Es muy complejo y uno como
profesional no tiene la verdad. Es importante no caer en ninguno de
los dos extremos: ni en el saber revelado de un profesional, ni el
hecho de que los padres consideren a la criatura un objeto.
Lo importante, lo
que prima, es que hay que acompañar a la persona y no espantarse, ni
horrorizarse si es nena o nene, es la historia que le tocó a la
criatura”, deslizando cierto sentido despectivo al asunto, como si
la historia que le tocó a la criatura fuese eso una ‘mochila
pesada’; cuando en verdad, es necesario partir del respeto para
poder nombrar las cosas como son, desnaturalizar ciertas prácticas,
desatarnos de los moldes/ esquemas que la historia y determinados
personajes instauraron como verdades absolutas, dice Segato “(…)
este acto está vinculado a la consumición del otro (…) mediante
el cual el otro perece como voluntad autónoma y su oportunidad de
existir solamente persiste si es apropiada e incluida en el cuerpo de
quien lo ha devorado. Su resto de existencia persiste sólo como
parte del proyecto del dominador”2
El diario ‘Perfil’
tiene una frecuencia bisemanal, editado en la ciudad de Buenos
Aires y fue fundado por Jorge
Fontevecchia (CEO de Editorial
Perfil) el 9
de mayo de 1998
y relanzado el 11
de septiembre de 2005.
En la actualidad sale a la venta los sábados
y domingos,
además de contar con una edición digital que es actualizada las 24
horas.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El slogan del diario es "periodismo puro". En palabras de Jorge Fontevecchia el periodismo "técnico o puro es siempre crítico, como el periodismo del watchdog norteamericano". Editorial Perfil es uno de los grupos editoriales que no recibe pauta publicitaria oficial nacional.
El grupo denunció
judicialmente al Gobierno Nacional al considerar que la distribución
de la pauta oficial es "discriminatoria" y es utilizada
como una "forma de persecución y exclusión" de los
medios.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
A la par de sus críticas a los gobiernos de turno, el diario siempre fue muy crítico del Grupo Clarín, liderado por el empresario Héctor Magnetto, siendo incluso boicoteado por dicha corporación (intentos de comprar parte de las acciones de Editorial Perfil, el boicot publicitario al primer diario Perfil, el elevado precio del papel para diario fabricado por la empresa Papel Prensa S.A., etc.).
El diario a analizar nos da ciertas pautas liberales en su posición ideológica por lo que es fácil percibir su posición que intenta mantener un periodismo de las llamadas 5W con grandes influencias norteamericanas.
En el caso de la
nota sobre el caso de Lulú publicada el 29 de septiembre de 2013
pareciera una nota color sin historia y contexto. En la misma no hay
una gran profundización y puesta en escena del tema sino que se le
da una vuelta noticiosa al contar que existen cada vez más casos
similares a los de Lulú.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
La nota está firmada por la periodista Gisela Nicosia, como la totalidad de las notas que aparecen en este diario. En la volanta se lo presenta como “Nuevas realidades”, haciendo alusión a un caso significativo dentro de los derechos humanos y la identidad de género. En este caso creemos pertinente que el tratamiento de la historia de Lulú fue concebido como un caso extraño que trae a colación nuevos interrogantes y “realidades” que antes no existían, dejando a un lado las luchas por la identidad de género que se vienen consiguiendo en Argentina. Además, creemos que siendo un diario con tal relevancia podría haber realizado una nota en la que se profundice el caso no como un mero caso peculiar sino como el inicio y la concepción de una lucha que se gestó y hoy está en pleno desarrollo.
Por otro lado,
utiliza fuentes propicias para dar veracidad al tema como ser la de
la coordinadora del Área de Salud de la Comunidad homosexual
Argentina, el psicólogo integrante de Nexo Asociación Civil y la
presidenta de la Asociación de Travestis,
Transexuales y Transgéneros. Estos testimonios ayudan al
lector a interiorizarse en una problemática que no está aislada
como un caso excepcional sino como una punta del ovillo acerca de la
contemplación de los menores dentro de la Ley 26.743 (Derecho a la
Identidad de Género). “Hace un par de años se
acercaban menores cercanos a los 18 años. Con la aprobación de la
Ley de Identidad se visibilizó la población trans de entre 13 y 15
años. Ahora hay casos de chicos de 10. Creo que tiene que ver con
que los padres están más atentos y abiertos a entender a sus hijos
y se ocupan en encontrar especialistas”3.
Casi al final de la
nota contextualiza, de manera acotada y en tan sólo un párrafo,
sobre el caso de Lulú contando la lucha de la madre por el derecho
de su hija y nombrando los respaldos para llevar este caso a la
justicia. En este caso se da por entendido que el lector conoce de la
noticia, dejando de lado que, más allá de una petición de un menor
por el cambio y el sentir de su sexualidad, se dan condiciones
psicológicas que llevan a su familia a querer cambiar el DNI de su
hija. Además se hace vacío de la cuestión en la atención médica
del menor en lugares donde la podrían tratar como un sexo que no
asume. Por último hace referencia a un antecedente en Estados Unidos
de un caso similar.
Conclusión
A partir de las
notas relevadas, podemos dar cuenta de cómo ha sido el tratamiento
de la noticia respecto al caso de Lulú retomando el ensayo de
Claudia Vasquez Haro el cual recorre dos maneras posibles para
abordar al género, desde las construcciones mediáticas. Por un
lado, la ideología patriarcal heteronormativa, y por otro, los
medios masivos de comunicación vistos como industrias culturales.
En el caso de los
diarios La Nación y La Voz, dejan de manera explícita sus posturas
en relación al tema intentando reproducir a través del discurso
sentidos que no admiten otras maneras posibles de concebir el género
si no es mediante el binomio femenino/masculino.
Así, construyen el
relato informando los hechos pero alejados de la palabra de los
protagonistas quienes están opacados por las miradas y las voces de
los psicólogos, psiquiatras y médicos, es decir, la mirada
científica.
Perfil en cambio,
utiliza la noticia no como un caso trascendente sino como una nota
color sin profundizar demasiado ni en la historia de Lulú ni en lo
que ello implica en cuanto a avances sociales. Lo hace desde el
sentido común, sin problematización aparente.
Página/12
es el único diario que le da al tema la importancia necesaria y
relata los hechos desde los actores implicados (Lulú, su mamá) por
tanto está dando cuenta del lugar de la nena, de sus perspectivas,
sus sentimientos, sus derechos y de su lucha por la identidad.
Como manifiesta
Vasquez Haro en su trabajo, “Los medios de comunicación reproducen
ideologías dominantes”, los discursos que se formulan desde la
estructura narrativa de la prensa constituyen una fuerza cultural e
ideológica de peso en los procesos de producción y transformación
del sentido común de las audiencias así como la instalación de
tópicos, problemas y sujetos de atención pública.
Con este trabajo,
intentamos desandar los discursos propuestos por los medios
hegemónicos seleccionados en los cuales observamos que se reproduce
una lógica machista, heteronormativa y patriarcal. Como intentamos
dejar sentado en éste trabajo, el tema de la identidad reclama un
lugar y da la disputa en torno al lugar que cada uno ocupa en el
mundo como sujeto por tanto, también, está pujando por la lucha en
el terreno hegemónico.
Por todo ello,
nuestro aporte como comunicadoras sociales, tiene que ver con la
obligación de abordar problemáticas sociales que se invisibilizan o
que los medios no muestran, intentando dar cuenta de los discursos
que excluyen o restringen los derechos de las personas.
Con nuestra
formación en Comunicación y DDHH adquirimos determinadas
herramientas que van a aportar para ayudarnos a reflexionar,
problematizar o poner en discusión estos tópicos referidos a
cuestiones de género tales como desandar categorías cerradas que no
dan cuenta de todas las posibilidades que existen en torno al tema .
Es así que debemos desempeñar un rol de compromiso para el cambio,
contribuyendo a contrarrestar la ausencia de reflexión generalizada
respecto a temas como la identidad de género y la diversidad sexual.
Justificación
del producto comunicacional
Se decidió proponer
para el trabajo de análisis de discurso: caso Luana, un banner; el
mismo será destinado a la vía pública (paradas de colectivos,
estaciones de subtes, gigantografías en autopistas o carteles en la
ciudad).
La figura
seleccionada para el banner, es seleccionada para dar el puntapié
hacia un debate social y político, invita a la reflexión; se eligió
en función del caso antes mencionado, ya que se consideró apropiada
(una imagen vale más que mil palabras). El banner, fue pensado para
poner en marcha, una campaña de concientización que garantice y
refuerce la identidad de género, en función de los
derechos de todxs.
De esta manera y
según lo explica la Licenciada Claudia Vasquez Haro, es que se
utilizó la letra X en el afiche, la cual permite evitar el genérico
masculino, el cual no creemos representativo de las diversidades
en torno del género. El signo @ puede generar confusión al
incorporar tanto a la “a” como la “o” y por ende,
sostener el binomio masculino/femenino, negando la amplitud de
identidades y formas de nombrarse mediante la doctrina de la
autopercepción.
La idea
preponderante del producto comunicacional, es lograr posicionar la
temática sobre la identidad de género transgenerista.
1
Rita Laura
Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado: la
escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en ciudad Juárez’.
Pág. 6
2Rita
Laura Segato. ‘Territorio, soberanía y crímenes de segundo
estado: la escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en
ciudad Juárez’. Pág. 7
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